Uruguay: Crimen policial en Santa Catalina

URUGUAY
“Hay un estado policial desbocado”, afirman organizaciones de DDHH

Serpaj y Ielsur denuncian:

Las organizaciones vinculadas a la defensa de los Derechos Humanos, Instituto de Estudios Legales y Sociales y el Servicio Paz y Justicia-Uruguay, advirtieron que hay un “estado policial desbocado” producto de lo que consideran “errores legislativos”.

nov 6 2013

“Amparado en la Ley de Procedimientos Policiales -aprobada en el año 2008-, el Estado viene desarrollando operaciones y procedimientos que exacerban el poder punitivo y la violencia institucional, limitando y anulando garantías establecidas en la Constitución, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Americana de Derechos Humanos”, sostienen las organizaciones.

“La expansión de la vigilancia policial -simbólica e instrumentalmente-, se materializó en las manifestaciones políticas realizadas el 14 de agosto y 24 de agosto, y también en los hechos ocurridos recientemente en el barrio Santa Catalina. Estos hechos se integran a una construcción en movimiento de políticas más punitivas y represivas, entre las cuales se cuentan la aprobación de la ley 19.120 (que modifica las faltas establecidas en el Código Penal), el aumento de mínimos de privación de libertad para delitos gravísimos y nuevas tipificaciones en la Justicia Penal Juvenil, y los anteproyectos de Internación Compulsiva y Código Infraccional Juvenil, la aplicación de las medidas de seguridad curativas y educativas previstas en el art. 92 del Código Penal en casos de consumo de alcohol en espacios públicos”, afirman.

En el comunicado público se afirma que “algunos errores legislativos y de gestión en el Ministerio del Interior son los que han fortalecido las bases de este estado policial desbocado al que venimos asistiendo. Sin embargo, también asistimos a duros golpes contra espacios históricos de corrupción policial (Cayma) lo que evidentemente afecta muchos de sus intereses y quizás sea una más de las razones de esta escalada represiva”.

“La construcción de una sociedad, basada en el pleno acceso a los derechos, supone un proyecto común a todos y todas. Para lograr esto no se debería aplicar una política de amortiguación. Por un lado se aprueban y promueven políticas de inclusión y derechos (despenalización del aborto, matrimonio igualitario, y media sanción de ley de regulación de la marihuana), y por otro lado, se continúa criminalizando a los grupos y poblaciones más vulneradas (en particular a los adolescentes y jóvenes).

Convocamos a la reflexión y discusión de todos estos acontecimientos. De ello dependerá de que nos acerquemos a un Estado Social, evitando que el Estado Policial se siga expandiendo”, sostienen Ielsur y Serpaj.

 

 

GRACIAS SANTA  CATALINA!!
 
por Hugo Bruschi
 
Un comienzo de semana muy rico en acontecimientos, diría la prensa seguramente. Los periodistas saltaban de un escenario a otro, en cuestión de minutos. No siempre para registrar a cabalidad los hechos tal cual ocurren y mucho menos para comentarlos. Semana rica en acontecimientos, para algunos muchos sentados frente al TV. gozando de las imágenes y consumiendo gustosos y placenteros, las mentiras que aliviaban sus conciencias. Semana trágica para los habitantes de Santa Catalina y para todos aquellos bien nacidos, que aún sufren con la injusticia que se comete contra un semejante.

Aún no se habían apagados los ecos de la bronca acumulada frente a un juzgado, cuando 7 ciudadanos cuidadosamente elegidos, fueron procesados por el delito de asonada, aunque sin prisión como reclamaba el discípulo de Lombrosso, cuando un casi adolescente es acribillado a balazos. Ya temprano en la mañana habían detenido en su domicilio delante de su hijo, a una de las acusadas. Todo esto por orden de la jueza que más tarde la procesaría sin prisión.Qué sentido tiene todo esto? Porqué no se comunicó – tal cual se hizo en anteriores oportunidades – dicha citación a través de los abogados defensores? No querían publicidad, pues cuando las cosas no son tan santas como parecen, la transparencia pasa también a ser sospechosa de conspirar contra el orden establecido. Algo similar ocurre con los contratos de inversión….. Y la jueza, siguiendo el mandato que la experiencia le dicta, en materia de carreras y una excelente foja de servicios a la hora de los ascensos, quiso quedar bien con sus superiores y no tan mal con el Fiscal, aunque no pudo complacerlo plenamente, como hubiera querido. Bueno, otra vez será. Y por las dudas -nunca se sabe que nos depara el futuro – quiso curarse en salud y actuó de perdonavidas, procesando sin prisión. Ella es joven aún y tiene buen olfato. La jurisprudencia internacional tiene la lupa puesta en el mapa y Uruguay parece ser un pais bajo sospecha de impunidad. Así que mejor no avivar el fuego enviando a la cárcel, a quienes reclamaban justicia para con una colega suya, arbitrariamente declarada persona ¨non grata ¨ por el sistema político primero y luego por sus superiores, quienes la sacaron de la troya con el eufemismo de un traslado.

En esto estábamos, cuando 2 o 3 personas asaltan un almacén en el barrio Santa Catalina y se dan a la fuga. Parece que últimamente los ladrones no esperan a la policía….Llegan éstos como corresponde y mientras uno de ellos toma declaraciones a la dueña del almacén asaltado, le comunican que 2 motos se dirigen al lugar en forma sospechosa. Sinceramente todavía no entiendo como se puede manejar en forma sospechosa, pero bueno sigamos adelante con el relato. Le dan la voz de alto y uno de ellos abre fuego con su calibre 38. El policía responde la agresión y el malviviente cae herido de muerte con 3 balazos, dos de ellos en la espalda. A su lado se encuentra un 38 corto. El Ministro como corresponde o mejor dicho como NO CORRESPONDE, informa a la prensa de lo que hasta entonces obra en su poder. Ya se estaba marcando la cancha, pues apenas ocurridos los hechos y tratándose de un barrio que ya había sido objeto de algunos abusos por parte de sus propios funcionarios, ameritaba una investigación previa y exhautiva de los hechos, antes de adelantar opinión. Para no caer en algunos desaciertos o en el ridículo de tener que desmentir lo dicho. Al mismo tiempo el barrio, que aún no sale de su asombro, comienza a organizarce: esta vez la mentira no puede prosperar y tiene que quedar al descubierto, como funcionan estos mecanismos del engaño colectivo.EL MUCHACHO NO ERA NINGUN ASALTANTE, simplemente acertó a pasar por el lugar que le costó la vida.Qué asaltante atina a pasar nuevamente frente al local que acaba de robar? Ud. tendría que saberlo muy bien Bonomi…..EL MUCHACHO NO ESTABA ARMADO de ningún calibre, sino que le ¨plantaron¨ un 38 a su lado. Maneja siempre la policía estos objetos para ser usados en determinadas ocasiones? Sería bueno que Bonomi nos ilustrara en la materia.EL MUCHACHO ERA CONOCIDO POR TODO EL BARRIO Y ADEMAS UN TRABAJADOR, quien junto a su padre habían instalado una pequeña barraca de materiales. El barrio y solamente el barrió dió por tierra con una mentira, que de otro modo, hubiera consumado un crimen cuya víctima pasaría a la historia como un ¨delincuente abatido en un enfrentamiento con la policía¨.

GRACIAS SANTA CATALINA, tú hiciste que triunfara la verdad, tu hiciste lo que yo por miedo no tuve el coraje ni la dignidad de estar allí, como tampoco estuve frente al juzgado para darle mi solidaridad a estos 7 orientales perseguidos.GRACIAS SANTA CATALINA, tu hiciste lo que yo estoy impedido pues me emplearon un hijo y me dieron una jubilación, por lo que tu comprenderás no puedo mostrarme. Sin embargo estoy contigo, aunque por razones que tu comprenderás, no puedo dejar mi nombre.GRACIAS SANTA CATALINA por tu dolor sin límites, muestras inequívocas de que aún quedan fibras de dignidad en esta tierra de Artigas hoy entregadas al saqueo de las multinacionales. Gracias por acompañar a este muchacho que sin saberlo, ha pasado a engrosar la lista de mártires que ya comienzan a pedirle cuenta a los traidores de la patria.GRACIAS SANTA CATALINA por hacerme saber que aquí nadie ¨se pasó de la raya¨ como dijo ¨för export¨, sino que este terreno hace mucho tiempo que está marcado en favor de los enemigos del país y contra sus propios habitantes. Y ojalá que algún día todos podamos llegar a entender, que este no es un problema entre policías y pobladores. La policía es el rostro más visible de políticas entreguistas que los ubican como el último baluarte de su defensa y los arman de impunidad. Pero hay otros muchos más perversos que ese infeliz que apretó el gatillo contra otro semejante, pobre o más pobre que él y a quien muestran como su enemigo.

 
Movilización de vecinos, ayer en Santa Catalina.
Movilización de vecinos, ayer en Santa Catalina. 
Foto: Nicolás Celaya
 

Montevideo_Barrio Santa Catalina
Testimonio de la madre del joven asesinado acerca de la actuación policial.
“Los policías me dijeron que nadie pegó un tiro, que se cayó de la moto”

“Lo vi en el piso, lo quise agarrar, pensé que podía estar desmayado. No quise pensar lo peor…”, dijo su madre

Por Pablo Zanocchi  
06.11.2013, El Observador
  •  
    La familia de Sergio Lemos
 Los padres de Sergio Lemos sienten bronca e impotencia y dicen que extrañan a su hijo. No creían, porque dicen que la Policía está muy corrupta, que se iba a hacer justicia.

Hugo Marcelo Lemos -conocido en Santa Catalina como “El Chino”- y su esposa Graciela se preparaban para irse a dormir, el lunes pasado, cuando recibieron el aviso de los vecinos de que a su hijo Sergio de 19 años le había disparado la Policía.
 
El padre partió en moto hacia el lugar, y la madre se fue corriendo. “Yo pensé que le habían dado un tiro en la pierna, pero no que me lo habían matado”, contó Graciela. “Lo vi en el piso, lo quise agarrar, pensé que podía estar desmayado, pero después cuando veo que los milicos lo agarran de las patas y lo tiran para adentro y me empujaban a mí… Pensé que estaba desmayado, no quise pensar lo peor”, recordó Lemos.
 
Cuentan que en ese momento los policías taparon con tierra la sangre para intentar alterar la escena del crimen. A Lemos no lo dejaron que se acercara a su hijo, según cuenta, y le dijeron que se fuera al centro de atención del Cerro. Allí una doctora les comunicó que Sergio había llegado sin vida.

Lo que sigue es un resumen de la entrevista que El Observador mantuvo con los padres del hombre asesinado.

Esta mañana Bonomi dijo que se confirmó en la investigación que el arma la colocaron los policías. ¿Esto los tranquiliza? 

Padre: Sí, es todo como dijeron los vecinos. Mi hijo nunca anduvo en nada raro. Que limpien la memoria de mi hijo que era sano de mente, no era chorro, no era drogadicto, no era borracho y laburaba. Era muy sano.

Madre: El cuerpo no se podía levantar y lo levantaron. Y cuando lo levantaron lo tiraron, lo vio él pero no lo dejaron acercarse.

Padre: Dije que era mi hijo y me corrieron y me querían pegar. Pensé que estaba desmayado, que le habían pegado un tiro en la pierna. Los policías me dijeron que nadie le pegó un tiro, que se cayó de la moto y que si quería verlo que vaya a la Coordinadora del Cerro.

Madre: Le dio nueve tiros, se los dio para matar, lo quería matar a mi hijo.
 
¿Él nunca había tenido problemas con la Policía?

M: No lo bancaban, los milicos no lo bancaban.

P: Los conocía porque el Policía hacía la guardia acá en la panadería de la esquina y mi hijo hacía algunos pedidos en moto laburando conmigo. Hacía algunos willies (saltos) en la moto y la moto hace ruido…

M: Como a los policías les molestaba, los hacían parar y los gurises seguían en la moto.

P: Como ya lo conocían de todos los problemas de moto, justo lo vio en el momento en el que habían robado, y dijo “vamos a encajarle a alguien”.
 
¿Cómo están ahora, a dos días de lo que pasó?

P: No podemos hacer nada.

M: Ahora vamos a ir al cementerio un rato. No lo querían velar pero la abogada arregló todo. Lo que no me dieron es la ropa de él. ¿Por qué no me la dieron? 

¿Cómo era Sergio?

M: Hacía  cinco días que había empezado a trabajar en Fripur, estaba contento por eso. Ayer era el primer cobro, me dijo ese día: “Mamá, mañana agarro la plata”.

P: Y me daba una mano a mí en la barraca.

M: Era excelente compañero. Tenía su carácter y hacía planes. Decía, con lo de Fripur: “Ahora agarro unos pesos y me hago una pieza para mí y la otra le queda a Iván” (el hermano de nueve años) porque el cuartito que tenía es chiquito.
 
¿Cómo es vivir en Santa Catalina?

M: No es bravo.

P: A mí me conocen hace más de 30 años.

M: Él se metía en lo que le dicen la mafia, pasaba y todo tranquilo. Pero venían de otros barrios y los amigos de mi hijo los sacaban, los apartaban del barrio. 

¿Hay gente que viene de otros barrios para acá?

M: ¡Sí! Los que robaron. Y vienen permanentemente. Aquí hay rastrillos pero no matan, no andan armados. Los conocen acá en la vuelta, con nosotros y con la mayoría de los vecinos no tienen problema. 

¿Los contactó alguien del gobierno, del ministerio?

M: No, nada. Ya está. Ya está en cana el hijo de puta asesino, pero a mi hijo no me lo van a devolver.   

P: Siento mucha bronca, impotencia, y extraño mucho a mi hijo.
 
Hay vecinos que piden que no entre más la Policía al barrio…

M: Yo estoy de acuerdo. Que no vengan más los milicos para acá. Se creen más porque tienen un revolver. A mi hijo grande le pegaron en las costillas, ¿por qué? No se sabe. Siempre pegándole a todos los gurises.

P: La Policía está mal, porque si ellos actuaran bien con la gente, hablaran bien… Vienen de pesados, te abren de piernas, te tiran contra el piso y después te piden documentos, eso está mal.

P: Estoy muy conforme con los vecinos, porque (la quema de cubiertas y la manifestación) es una muestra de que lo querían mucho a mi hijo.

M: Todo el barrio fue a apoyar a mi hijo. No tengo queja de ningún vecino, nunca pensé que lo quisieran tanto acá en el barrio.

P: Es algo muy injusto  lo que hicieron.

M: En lo que no estuvimos de acuerdo es en que le quisieran prender fuego el almacén, les dijimos que no. Por eso sacaron todo (artefactos que habían colocado para prender fuego el almacén), porque ya hablamos.
 
¿Ustedes saben quién es el policía que lo mató?

M: Sí, lo conozco.

P: No quiero saber.

About these ads

About this entry