Argentina: Campaña por la absolución de los trabajadores petroleros de Las Heras ( Pvcia de Santa Cruz)

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 -pintadas solidarias en Camino Negro y Larroque, Bandfield, PvciaBsAs-

CAMPAÑA POR LA ABSOLUCIÓN DE LOS PETROLEROS DE LAS HERAS (SANTA CRUZ) CONDENADOS POR LUCHAS CONTRA EL IMPUESTO AL SALARIO Y LA PRECARIZACIÓN DEL TRABAJO.

El 12 de diciembre de 2013 en un juicio armado, el Poder Judicial de Santa Cruz condenó a cuatro trabajadores petroleros – Ramón Cortéz, José Rosales, Franco Padilla y Hugo González – a cadena perpetua y a otros seis, a cinco años de prisión, por supuesta coacción agravada y lesiones, en la “causa (mal llamada) Sayago”.
Sin embargo, lo único que se demostró en el juicio son las torturas que sufrieron los condenados. El propio fiscal Ariel Candía reconoció que hubo apremios ilegales, pero al mismo tiempo, de manera inconcebible dijo que “darle un cachetazo o ponerle una bolsa en la cabeza al testigo no implica decirle lo que tiene que decir”.
Durante el juicio, cuando los testigos comenzaron a denunciar en el 2006 esas torturas, los jueces mandaron a detenerlos para que “RECAPACITEN” y piensen cómo iban a volver a declarar.

LOS HECHOS

En el 2006, los petroleros de Las Heras reclamaban por su encuadramiento sindical en la rama petrolera en la que efectivamente trabajan, y no en la UOCRA, y así incorporarse a otro convenio colectivo con mejores escalas salariales y condiciones de trabajo. Y además, reclamaban la suba del mínimo no imponible, monto a partir del cual los asalariados tributan impuesto a las ganancias. Estos trabajadores petroleros fueron pioneros en la lucha por el mínimo no imponible y por establecer que “el salario no es ganancia”.

En la Patagonia, esa situación se ve agravada ya que por zona desfavorable perciben salarios más elevados que la media. Sin embargo lo que el “mínimo no imponible” no mide es que en esas zonas el costo de vida es muy superior al resto del país y que en la desolación de la estepa patagónica son mucho más desfavorables las condiciones en que viven y trabajan.

Cuando la huelga y las movilizaciones llevaban 20 días, el Poder Judicial dictó una orden contra los supuestos “cabecillas” y fue detenido en la alcaidía de la ciudad, en principio por 48hs., el vocero de los huelguistas, Mario Navarro. Los petroleros reaccionaron marchando sobre la alcaidía a exigir su liberación y fueron brutalmente reprimidos. Este fue el origen de un verdadero levantamiento del pueblo que la policía repelió hasta con balazos. En circunstancias por demás confusas y sin que ni siquiera en el “juicio” se pudiera establecer de donde partió un disparo, cayó muerto el policía Jorge Sayago. Fueron apresados 17 trabajadores (y varios vecinos) y acusados por desmanes y asesinato. Varias de sus viviendas fueron allanadas, aún antes de ser sometidos a declaración indagatoria, instalando la Gendarmería un clima de terror en la población.

Tras las denuncias, tres años después los petroleros acusados fueron liberados, el juicio oral fue anulado ante las evidentes irregularidades. Sin embargo los trabajadores continuaron imputados porque la Cámara de Apelación de Caleta Olivia dio lugar a una apelación del gobierno de Santa Cruz para que siguiera el juicio. Quedó claro que el gobierno provincial está totalmente involucrado.

PODER JUDICIAL, PODER EMPRESARIAL

El día de la sentencia en Las Heras se organizaron movilizaciones de petroleros con la participación de una importante delegación que viajó desde varios lugares del país: dirigentes, delegados y activistas sindicales, estudiantes, militantes políticos, directivos y legisladores de partidos políticos no patronales y organismos de Derechos Humanos. En Buenos Aires se realizaron movilizaciones y una manifestación ante la Casa de Santa Cruz que repudió el fallo infame.

Durante seis años en que transcurrió esta farsa judicial, el gobierno nacional – que publicita una “democratización de la justicia” – hizo silencio absoluto frente a un Poder Judicial que puso en evidencia, una vez más, que está sometido a los intereses empresarios, en este caso, el de las empresas petroleras que imponen condiciones salariales y laborales de superexplotación. Ni tampoco ordenó que se investigaran las torturas, admitidas hasta por el fiscal de la causa.

ESA COSTUMBRE DE CRININALIZAR

Esto de criminalizar del reclamo obrero no es nuevo. También procesaron a los detenidos durante la represión en el Hospital Borda – mientras los funcionarios de Macri fueron absueltos – y persiguen a los obreros que luchan como los delegados de las empresas Emfer, Lear y Kraft, en la zona norte del Gran Buenos Aires, que se encuentra militarizada con la Gendarmería. ¡Un trabajador de la línea 60 de colectivo fue condenado a seis meses de prisión efectiva por el solo hecho de reclamar su reincorporación! ¡También exigimos su absolución!

Desde el Comité por la Absolución de los Trabajadores de Las Heras llamamos a los trabajadores y sus representaciones gremiales cualesquiera sean, a todos los organismos de Derechos Humanos, a las comisiones por la prevención de la tortura, a las asociaciones de abogados, a suscribir un pronunciamiento dirigido al Poder Judicial de Santa Cruz para exigir la absolución de todos los condenados y su inmediata puesta en libertad. Y realizar una campaña nacional por la difusión y denuncia de semejante aberración de que se toleren delitos de lesa humanidad con son las torturas para arrancar confesiones.

enviado por erres2003@yahoo.com.ar

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