Uruguay: Para enfrentar a los dueños del silencio

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Los sentidos del silencio II:
Para enfrentar a los dueños del silencio

Ya pasó el 21 de mayo. Llegó el 22 de mayo   el juez Juan Carlos Fernández Lecchini ,libera a Ricardo Zabala quién secuestró a Julio Castro y seguro fusiló o sabe quién fusiló al  maestro

Es como dice Lerner  en su canción  EL INDULTO: Porque aun me duele el hambre de un nuevo cielo y porque tengo ganas de seguir creciendo/porque no habrá perdón/ porque no habrá consuelo/porque no hay abrigo que calme mi miedo/Porque después de tanto llorar los veo salir de nuevo…

Otra masiva, muy masiva marcha por los desaparecidos, da tristeza, porque más allá de todo lo que mueve este reclamo todo seguirá igual. Por aquello que si no se cambia todo no cambia nada. Marchamos todos, todas, Familiares, Organizaciones Sociales, políticas y marchó Gorzy presidente del Comité Israelita, consagrado reaccionario criminalizador de la miseria y la protesta, Mujica, TOPOLANSKY y ¡¿JulissaReynoso?! Y tantos más. Parada ahí, inmóvil, queda como oferta la tremenda dilatación en el tiempo de las búsquedas de enterramientos, el silencio, la ausencia total de justicia, la omertá, los archivos secuestrados y la espera

Leo: “No existe razón de Estado ni intereses económicos de las corporaciones que justifiquen el silencio cuando se trata de la salud pública.
Hay que dejarlo claro, cuando se tiene un dato que sólo le interesa a un círculo pequeño, se lo pueden guardar hasta tener ajustado hasta el más mínimo detalle y, luego, se lo canaliza por medios que sólo llegan a ese pequeño círculo. Pero cuando uno demuestra hechos que pueden tener impacto en la salud pública, es obligación darle una difusión urgente y masiva”
.
Esto sostenía Andrés Carrasco, el científico de la UBA que confirmó los efectos devastadores del glifosato, acompañó con su investigación a los pueblos fumigados y cuestionó que la ciencia esté al servicio de las corporaciones. Andrés acaba de morir, pervive, sin duda su ética.Tal vez los DDHH también tengan que ser vistos como salud social. ¿No?

En la Omertà  o ley del silencio, (ese hermético y consabido código siciliano) que prohíbe informar sobre los delitos que incumben a las personas implicadas, tal vez podamos hallar el sentido muy definido de ésta omertà.

En la práctica de la mafia siciliana, cuando se indagaban delitos graves las personas incriminadas, permanecen en silencio por miedo de represalias o por proteger a otros culpables. En la cultura de la Mafia, romper el juramento de omertà es castigable con la muerte. Acá la impunidad se sostiene y ampara en una omertà paraestatal que mantiene en todos los términos el delito de desaparición como tortura sicológica. Como amenaza específica hacia todo el que es pobre o se rebele.

La omertà implica la prohibición categórica de la cooperación con las autoridades estatales que “supuestamente” investigan crímenes anteriores, de los cuales supuestamente se desvinculan. Cada persona deber evitar interferir en el negocio de los demás y no debe informar a las autoridades de “un delito” bajo ninguna circunstancia.
Aunque, este concepto para la mafia tenía muchas otras reglas, la omertà civil-militar de los que protagonizaron el terrorismo de Estado se basa sustancialmente en permanecer como cuerpo, petulante, vertical y corporativo. Inalterable como los hábitos de la formación militar ortodoxa, mercenaria, bajo la obediencia debida

Acatando las reglas de un existir bajo la absoluta dependencia de mandos y disciplinas que no se alteraran aunque marchen pueblos enteros.¿No es hora de apostar a que sea la fuerza autónoma de la memoria sin presidentes ni senadores, sin sionistas ni embajadores para romper la omertà?

Lo que en su origen tuvo un significado de lucha contra siglos de opresión estatal y explotación del norte de Italia y la colonización extranjera del sur de Italia se ha transformado en una horrenda herramienta contra la lucha de los pueblos, una macabra conspiración contra la identidad de las luchas de generaciones enteras a las cuales la omertà confisca las verdaderas causas de la pelea emancipadora, tratando que junto con los cuerpos desaparezcan las razones.

Confirmando que nada escapa a la sociedad patriarcal; el origen de la palabra se remonta, a la palabra española hombredad (masculinidad), modificada después con la palabra siciliana para hombre, omu. Entonces no está mal considerar a la  omertà como la logia ideológica que recorre a lo ancho y largo todos los estados para cometer las tropelías más bárbaras contra los que se rebelan.  Un principio básico de la omertà es que no es de hombres, no es «masculino» informar a otros los crímenes de lesa humanidad
Si alguien dijera donde enterraron a Elena Quinteros y porque la desaparecieron, ante un juez sería un «soplón», un cascittuni (un informante). Y si alguien hablara de los robos dejaría a la luz el enriquecimiento ilícito bajo la dictadura de los principales miembros, generales y torturadores, el robo de viviendas,  de tierras, las dadivas de los esbirros bajo el reacomodo del sistema capitalista. Planteando con ello, una paradoja inviable: el propio sistema no fusila a quienes lo engendraron. Ellos no socavan su status quo

Algunos creen que el silencio es solo, una respuesta pragmática basada principalmente en el miedo de los impunes. Es algo más.

Pues, entonces no hay nada que esperar. Nada. Hace ya mucho tiempo la paciencia está encallecida y ya no  constituye ninguna sabiduría. Acá está claro que los represores se complotan bajo la omertà con una línea de mando avalada por la extensísima complicidad de todos los poderes del Estado. Hoy gestionados por los ex compañeros de los desaparecidos
Los que ayer sí, marcharon… algunos para mal lavar sus conciencias bajo el frío otoñal de esa intensa lluvia  montevideana, otros para sumar votos a otra campaña electoral exasperante

Los que de verdad queremos justicia –la gran mayoría de los que marchan- ingenuos o no, crédulos o no deberemos rompen los límites de ese silencio.

La omertà predica: Que se calle. Que haga silencio. Que guarde silencio. Que guarde cordura. Perdiendo en verdad la hermosa locura de vivir, de soñar ese otro mundo que la omertà quiere desaparecer de las cabezas y prácticas sociales.

Me prometí el año pasado escribir algo más del silencio, lo hice y lo guardé para mi reflexión  Tal vez las ideas tengan la capacidad de leudar… hoy vuelvo a esas líneas. Terminé aquella nota con esta frase: …Pensar cuál será la nota musical que le sigue al silencio, para derrumbar la muralla de la impunidad es la tarea…

Refrescando la memoria; estas han sido las consignas, de las marchas del silencio:

2do gobierno de Sanguinetti

1996: “Verdad, memoria y nunca más”

1997: “Queremos la Verdad”

1998: “La verdad nos hará libres”

1999: “¿Qué le falta a nuestra democracia?: Verdad”.

Gobierno de Batlle

2000: “La verdad es posible y necesaria”

2001: “Sin verdad secuestrada, sin memoria prohibida”

2002: “Sin ocultamientos, ni amenazas; verdad, memoria y nunca más”

2003: “¿Dónde están? Hoy más que nunca, nunca más”

2004: “Verdad, Justicia, Memoria y Nunca Más.Por Michelini,  Gutiérrez Ruiz, Barredo y Whitelaw

Gobierno de Tabaré

2005: “Por los más de 210 detenidos-desaparecidos. Para el pasado, verdad; en el presente, justicia,    por siempre, memoria y nunca más”.

2006: “Basta de Impunidad, Justicia para los crímenes de Lesa Humanidad”

2007 ¿Dónde están? La verdad sigue secuestrada. Nunca más terrorismo de Estado”

2008 “Exigimos verdad y justicia”.

2009 “Elegimos: verdad, justicia, memoria y nunca más”

Gobierno de Mújica

2010: “Sin verdad y justicia no hay reconciliación”.

2011: “Verdad y Justicia, derechos de todos, responsabilidad del Estado”.

2012: “Los vamos a encontrar. Por un futuro sin impunidad, verdad y justicia”

2013: “En mi patria no hay justicia. ¿Quiénes son los responsables?”

2014: “¿Dónde están? ¿Por qué el silencio?”

Tal vez se pueda realizar un estudio a fondo de lo que implica esta conjugación en 19 años. Pero me voy a remitir al silencio una vez más.  Se propone el silencio para interrogar por qué el silencio… ¿es qué aún no entendimos el silencio del enemigo?

¿Para entender la desaparición torturante que mantiene el silencio impune propongo hacer silencio? ¿Son los desaparecidos un silencio? ¿Los silencia la desaparición o los vuelve alarido dentro de cada uno de nosotros/as?¿Cómo se vive el silencio después de que recorres cuartel por cuartel, obispos y curas oficinas de ONU e ainda mais para buscar a tu hijo y ya pasaron tres, cuatro décadas? ¿Cómo se vive hoy la ausencia de tu compañero de ruta que tanto hace falta? ¿Cómo se sienten esos silencios?

Me siento, me ubico en la senda disruptiva, en la cual hay una confrontación constante contra la  adaptación, contra la conciliación con la impudicia de la tortura, con la naturalización de la represión de este gobierno y todos los gobiernos. Porque duela o no, todos  han sostenido, amparado la tortura en el tiempo; contra los pobres sin voz, contra familiares, contra los sobrevivientes del terrorismo de Estado y organizaciones en lucha.

Esta manera hegemónica de buscar a nuestros/as desaparecidas a través de un recurso que aún a 19 años propone el silencio sin fin, no es nuestra manera y también en este sitio disruptivo, de ruptura, hay sobrevivientes y familiares.

En esta sociedad silente, donde no se realizó ni un solo juicio al Terrorismo de Estado oral, público y por delitos de lesa humanidad seguir proponiendo el silencio parece por lo menos inconducente.

¿Es la sociedad  que ignora por qué el silencio de los impunes?

¿No sabemos que sabemos?

¿Quién o quienes desconocen que tenemos la total certeza de porque lo hicieron y quienes lo hicieron?

¿No habría que difundir más, mucho más, la certeza de que en algunos casos sabemos dónde y cuándo lo hicieron?

¿No tendríamos que  trasmitir desde la entraña de la memoria que se debe jerarquizar la palabra, el grito?

¿No deberíamos agitar el juicio social, aireando lo que muy bien silencian los juzgados?

¿No debería tener prioridad la condena social?

¿No es imposible la verdad si no se da la justicia?

Aceptar que sabemos quiénes son, que hicieron, que los asesinos tienen nombre implica condenar, enfrentar la política de conciliación y complicidad de estos gobiernos hoy.  Los responsables están no solo denunciados, sino ubicados.

Tenemos esta certeza: No dicen dónde están los restos porque son aún trofeos de los mercenarios y mandamases impunes de ayer y hoy amparados en la estrategia de la omertà. Los restos son sus salvoconductos y el garante, la esencia misma de la impunidad.  Posibilidad ésta, sostenida en base a los privilegios, económicos, jurídicos y culturales mantenidos por los cómplices de turno. El gran desafío es cómo hacer justicia. La estrategia sería debatir qué sociedad, qué justicia.

Se instala el silencio, porque este simbólicamente moviliza todo el haz de connotaciones, sugerencias y atavismos. Y como el poder social está estrechamente  asociado al derecho a hablar, a dejar hablar y a hacer callar, lo que sucede es que se auto convoca un amplísimo espectro que habilita a que marchemos los directos involucrados, los testigos, la iglesia y los cómplices de hoy se sienten convocados por el silencio propuesto porque en última instancia, se termina la marcha y no cambia nada. Todo ese extenso silencio no los incrimina, no los condena. Les cede espacio.

La anchurosa espera…el inmenso e inextinguible dolor por los detenidos políticos desaparecidos, convierte el silencio en homenaje mítico. Y  los homenajes pueden o no contener condena social y esa condena social se destiñe si en el mismo acto de silencio confluyen también los responsables civiles, los que encubrieron a los milicos, los que armaron los escuadrones de la muerte y los que hoy los amparan. En este sentido el silencio es opresor y es policlasista.

Por tanto;   la consigna es inquirir la nota musical que taladre ese silencio y desgarre la impunidad. Desgarrar la impunidad, parándonos, partiendo de lo que ya se sabe exigiendo con fuerza justicia. Para enfrentar a los dueños del silencio, a los impunes represores, a los que dieron las directivas, las órdenes y a los que los amparan. Y hay que quitarles “ese poder”: no impondrán el silencio en los espacios autónomos. No nos haremos eco de un legado de la impunidad.

Sigamos buscando los sentidos del silencio, para entender, para acercar, para derribar los mitos, como el de las unidades absolutistas que hegemonizan para seguir reinando.

Silencio puede decir: mutismo, afonía, mudez, sordina, callada, elipsis, mutis, sigilo, supresión, carencia, secreto, reserva, desaparición, huida, retirada, incógnito, aniquilación, escondido, disfrazado y mucho más. Muchas respuestas han estado ausentes durante décadas…y han ido (los estrategas de la impunidad)  imponiendo la desaparición de sonidos, de voces, de consignas. Eso les da un marco posible, un paragua muy amplio que no rompe.
Que no taladra. Que no avanza. Queda en el dolor cáusticamente compartido con el hipócrita presidente Mujica y la primera dama, incluida la embajadora de los asesinos del mundo.

Se TORTURA, sí, a los familiares de los desaparecidos, a los gurises en el INAU, en Comisarías, en cuarteles y en la casa de los milicos. Desde que lo empezaron a hacer no pararon más. Los aparatos represivos enseñan y practican la tortura.  Pero se chista al que osa hablar. Se criminaliza al que levanta la voz. Se procesa y martiriza, se esclaviza a trabajadores de Sierra Leona, de Ghana bajo el designio del capital.

La oquedad, el  vacío, es la sustancia de este silencio político, que está muy lejos de ese silencio humano, llenito del dolor de los familiares. Y muy lejos también de ese silencio del indio, pintado  por Atahualpa Yupanqui; tan hondo, sugerente y lleno de dolorosa soledad:
 “Le tengo rabia al silencio por lo mucho que perdí. Que no se quede callado quien quiera vivir feliz. Un día monté a caballo y en la selva me metí y sentí que un gran silencio crecía dentro de mí.”

¿Cómo no tener rabia al silencio si el asesino de Julio Castro hoy volvió a su madriguera? Ahí lo iremos a buscar…los disruptivos, los descarrilados -y seguro seremos más- los que no nos bajamos  de la rebelión y los que nunca subimos al tren de la conciliación. La nota que le sigue al silencio ¿es la CONDENA SOCIAL?

Por Julio, por Elena, por Silvia, por el Chiquito, por León…habrá revolución!

23/05/14

IRMA LEITES
postaporteñ@ 1172 – 2014-05-24

www.postaportenia.com.ar

_IrmaLeites

nota relacionada/Archivos Junio2012

Entrevista a Irma Leites en Retrato Hablado

A Irma Leites muchos la conocen solo por sus escraches y asonadas, pero pocos por lo que piensa y siente. Integró el Movimiento de Liberación Nacional y fue detenida en la década del 70, estuvo 8 años presa en el penal de Punta de Rieles, hasta que fue deportada a Suecia. Volvió a Uruguay durante la reapertura democrática. Se desafilió del MLN cuando los Tupamaros decidieron entrar al Frente Amplio. Es vocera y fundadora de Plenaria Memoria y Justicia, organización que reivindica los derechos humanos. Fue procesada por desacato en el 2005, reivindica el odio de clases, y dice haberse endurecido sin perder la ternura. Esperemos que todo esto sea así, Irma… ¿se podría decir que tú vivís entre el odio y el dolor?
Bueno yo te diría que uno vive como cree que tiene que vivir, ¿no?. Qué es fuerte, el odio obviamente que se siente por este sistema, por esta injusticia, por este mundo que está lleno de cosas más negativas que positivas, pero a su vez uno tiene un eje para construir otro paradigma, otro mundo, otros sueños que es un eje que tiene que ver con el amor a lo que uno cree, ¿no?. Con la coherencia, con lo que uno piensa que tiene que ser y que busca ser. Este mundo está en esa contradicción eterna entre lo que uno quiere de alguna manera destruir y construir, porque eso es así y ha sido creo que desde que tomé conciencia que quiero cambiar este mundo y que creo en la posibilidad de ese cambio vivo así.
¿Cuándo empezó la rebeldía en Irma? ¿Edad?
Yo creo que desde que nací. Yo me recuerdo… primero nosotros proveníamos de una familia típica del Uruguay, del interior. Nació en Salto, mi padre era changador, trabajaba en le zafra de la caña, de las papas, del arroz, entonces nosotros éramos la típica familia Uruguaya que iba con el trabajador, que vivíamos en galpones. Y yo creo que esa injusticia vivida en carne propia, por mi familia, por mi entorno, por mis amigos, por los vecinos, por la gente que yo quería, es la que en última instancia provoca esa reacción. Uno puede ante ese mundo decir “bueno, lo acepto así“
O lo combato…
O lo combato…
Ahora, ¿recordás una infancia infeliz o una infancia feliz?
Yo no sé, creo que tiene las dos cosas. En el sentido de las necesidades y de las angustias de mi madre, del entorno, de mi padre, sus sacrificios, muchas cosas que creo que eso no deja contento. En última instancia yo no hablaría de infelicidad, hablaría de que muchas cosas son muy tristes para un niño. Somos 6 hermanos, una familia numeroso, un entorno de mucha gurisada sin perspectiva, en un mundo donde yo empecé a caminar recién a los 15 años porque tengo un problema congénito, estuve operada muchas veces… viví también la realidad del Pereyra Rossell, en aquella época del comienzo del 60 que los niños del interior veníamos en tren, que duraba como 24 horas ese viaje, y después te quedabas meses acá y tu familia te venia a visitar cuando podía, por lo tanto habían muchas tristezas en el entorno.
¿En algún momento pensaste que no ibas a caminar?
Creo que sí, pensé sí… anduve mucho tiempo en silla de ruedas o en lo que podía, en carritos… porque muchas veces la familia tampoco tenía para una silla de ruedas no? Entonces todas esas cosas marcaron…
Te fueron templando…
Claro, mucho. La lectura fue siempre un escape. Yo a los 4 años aprendí en el Pereyra Rossell con maestros que iban a tu cama donde estabas internado que te enseñaban a leer y a escribir, es una experiencia impresionante, muy reconfortante no? Porque a mi la lectura me abrió otros mundos.
Sin embargo traés un corazón colgado ahí…
Una piedra del norte del Uruguay
Hay hasta una canción… ¿El amor es más fuerte?
Sí, yo creo que eso es lo que nos permitió a nosotros en las distintas instancias de la vida, que fueron muy fuertes, de las distintas pérdidas y de las distintas recompensas, porque también la vida en la medida que uno trabaja para construir otro mundo y no se entrega, y no te caés solamente en lo que hoy tanto hablamos que es la depresión. Si vos no entregás esa fuerza y pensás que hay algo para hacer en este mundo, hay mucho para hacer… por lo tanto creo que sí.
¿Has pensado en hacer justicia por mano propia?
No, justicia por mano propia no… justicia política o justicia ideológica sí. A mí me tocó vivir hace muy pocos meses atrás en Grecia, los compañeros hicieron una campaña por la liberación de los griegos y me tocó una experiencia muy impactante para mí… fui a visitar a un compañero que está preso en Grecia, que tiene cárcel perpetua en un subterráneo y cuando entré a esa cárcel, que es una cárcel muy sofisticada, no ves militares, no ves mucha policía en el entorno tampoco, está todo muy electrónicamente controlado. Hablé con esa persona, habla perfectamente español, Dimitri se llama, y él tiene cárcel perpetua porque a la salida de la dictadura, una muy sangrienta, hubo en Grecia una guerrilla que ejecutó a los torturadores, a miembros de la OTAN, a los que habían asesorado en las torturas, que los habían confiscado a las Islas Griegas a una vida terrible allí. Y ellos tienen esa cárcel perpetua, y tampoco era justicia por mano propia. Era una decisión de esa organización cuyos responsables fueron los que después aceptaron y tienen esas cárceles a perpetua. Y tampoco lo viví así, lo viví con seres humanos muy sensibles que en última instancia habían agarrado ese camino como una manera de la justicia, pero tampoco lo vería como propia, es colectiva.
¿Por qué fuiste detenida?
Bueno yo fui detenida porque yo pertenecía al MLN, yo fui detenida el 28 de noviembre del ´73, unos meses después del golpe de Estado, habíamos quedado muchas personas clandestinas, o semi clandestinas en alca calle, sin documentación, habíamos atravesado todo el año ´72, la caída, sobretodo el gran desmantelamiento del MLN, los pocos compañeros que quedamos o cada una de las células que se reorganizaba del MLN en pocos meses era desarmada y controlada y combatida, y torturados todos los que caíamos, y fui detenida en la calle con dos compañeros más, con Richard Piñeyro y Roberto… Richard Piñeyro era un compañero que estuvo también todo ese tiempo preso, más o menos los mismos años que yo… y él a los años que salió se suicidó. Lo enloquecieron en la tortura, lo torturaron terriblemente, Gabazo y Silveira no solo lo torturaron porque pertenecía al MLN sino porque era negro, también había una persecución racial, eso fue un hecho en mi vida…
¿Se ensañaron con él?
Sí, así lo decían, no? Y ellos tenían todo ese carácter de estigmatizarnos a las mujeres porque no habíamos cumplido nuestro rol social de madres, mujeres y amas de casa, y en el caso de este compañero porque era negro.
¿Cómo era tu tortura?
Ese día justo coincide con la ilegalización del Frente Amplio, el 28 de noviembre del ´73. Y ellos habían largado las fuerzas conjuntas un gran operativo a nivel callejero, a detener gente en la calle. A mí me llevaron al Departamento 5, a la Jefatura. Al principio me torturaron allí, y a los 5 días me llevaron para Artillería 1, la Paloma, vino Gabazo y Silveira, se presentaron quiénes eran los que me trasladaban, inclusive yo siempre cuento esa historia porque me parece que lo muestra a él como es. Él nos mostraba un encendedor y decía “levantate la capucha, yo soy José Nino Gabaso… vos me conocés”, yo no lo conocía, no tenía ni idea en ese momento quién era Gabazo, y me dijo “Tengo este encendedor que me regaló la CIA, al señor Gabazo” un encendedor tipo Zippo, y ahí atravesé 2 meses de tortura bastante sistemática, de Artillería 1, bueno, lo que le hicieron a todo el mundo. Desde que llegamos a la cárcel, el desnudo, la tortura, el manoseo, el tacho, el llamado submarino, las colgadas, el caballete.
¿Se resiste eso o te gana el dolor y terminás diciendo lo que ellos quieren que digas?
Creo que hay de las dos cosas…
¿Vos cómo eras en esa época?
Yo era muy convencida de lo que quería hacer. Y éramos también seres humanos, en última instancia en esas torturas lo que se resiste siempre es a que vos no destruyan, porque hay algo dentro de vos que está por encima de ese dolor. Y hay algo que es lo que vos tenés que defender, los compañeros, las cosas que no tenés que decir, las cosas que pensás de cómo te vas, de alguna manera… hasta las alucinaciones pueden ser una manera de salvarte de lo que está sucediendo ahí en ese entorno. Hace poco tiempo, en diciembre a mi mé tocó ir a recorrer ese lugar de tortura, por otro caso, a hacer una reconstrucción de la sala de tortura, y nos encontramos ahí con los compañeros que fuimos en ese sitio, convertido por las distintas Jefatura de ese cuartel de la Paloma, en un museo militar. La sala de tortura está camuflada en ese sitio como un Museo Militar. Hay cañones, hay sillas de montar, pero pudimos ver todos los sitios, hasta donde estaban los calabozos, como sigue existiendo la misma estructura, cómo lo han reconvertido y han tapado algunos lugares pero claramente ¿Que hay detrás de la estrategia del olvido?
Detrás de la estrategia del olvido la impunidad y el capital, te diría. La impunidad de este sistema no?, porque yo creo que una manera de poder controlar y de poder haber un en mantelado mediante el terrorismo de estado y mediante anterior y la democracia anterior al terrorismo de estado, la democracia entre comillas porque recodemos que desde el 60 y poco aparecieron los escuadrones de la muerte, hubo desaparición antes, durante y después del terrorismo de estado. Desde allí viene toda la estrategia del olvido porque yo creo que una manera de quitarnos a nosotros la potencia como pueblo organizado, cómo clase organizada, clase oprimida organizada es esa… quitarte y olvidar. Y olvidar implica muchas cosas, olvidar el proyecto social, 02:30 porque yo te decía en cierta manera que Mujica es un traidor, es un traidor al proyecto social, un traidor al proyecto de liberación, al proyecto que en verdad…a mi me parece que es eso más que nada, cuando hablamos de traición, yo por lo menos en mi caso no apunto de los individuos como tales, pero ellos fueron un mito, una leyenda, representaron ese proyecto de liberación. Porque recordemos una América Latina incendiada por las ideas del Che, por las ideas de Cuba, por las ideas de una liberación posible, una liberación y un concepto de hombre nuevo que implicaba una nueva manera de convivir, un ataque a la riqueza… es por eso todo eso.
¿Para ti eso es lo que traicionó Mujica?
Eso es lo que traicionó, eso es lo que traicionaron y eso es lo que lo lleva a las posturas actual. Porque nosotros decimos en Plenaria siempre de que un olvido lleva a otro, un olvido de la función de la tierra lleva a otro, un olvido de que nosotros estábamos contra el Latifundio lleva a otro, un olvido lleva a que a los cañeros no le den la tierra hoy. Un olvido lleva a que a los cañeros hoy haya limosnas de tierra. Nosotros entendemos que nosotros pertenecemos a la tierra y la tierra no le pertenece a nadie y todo eso lo olvidaron.
¿Interferir en el funeral de Juan María Bordaberry, caracterizado personaje de la dictadura no es también una manera de no respetar los derechos humanos, Irma?
Bueno, vamos a ver aquí lo siguiente. Bordaberry se llevó a su tumba muchos de los datos que hoy seguimos reclamando. Que siguen reclamando los familiares, los hijos, las madres,. Entonces yo digo, no es una interferencia, acá hay legados, acá Bordaberry representaba lo más recalcitrante de una clase dominante que violó mientras vivió y después que vivió.
¿Tu sabés que sabía?, ¿tu estás segura que sabía?
No no no. Yo estoy segura que saben. Estoy segura que ningún estado quema ninguna información, ni borran un archivo. Eso es una mentira histórica. Ellos copian todo, mantienen todos los datos. Es una manera de estado policíaco permanente de control.
¿Tu sabés cosas que no has dicho?
Desaparecidos. Bueno, yo creo que siempre la memoria. Nosotros con las compañeras que estuvimos en el penal siempre nos juntamos y siempre vamos recordando algunas cosas, es increíble el camino de la memoria, porque hay cómo una manera…
¿Se juntan a recordar?
Si. Muchas veces. Cuando nosotros hicimos los libros e hicimos los llamados de los libros de memorias para armar, de los ovillos de la memoria con el resto de las compañeras que trabajó en ese último libro que se llamó “Los ovillos de la Memoria”, que hace unos cuantos años atrás. Cuando nosotras nos juntábamos recordábamos detalles que en la memoria estaban guardados, es cómo un hilito, por eso decimos el ovillo de la memoria. Es ese ovillo para tejer que cuando vas tirando y tirando y cuando te juntas con el otro empezás a recordar cosas.
¿Que hacés con esa información?
Bueno, esas informaciones por lo general las damos. Si si si.
¿Hay una agenda de escraches 2012?
Y… va a haber. Nosotros ahora empezamos lo talleres en Plenaria, empezamos a analizar qué situación de derrota quedó… esa estrategia de volver a plebiscitar el tema de los Derechos Humanos, nosotros decimos: no se pueden plebiscitar los Derechos Humanos, los Derechos Humanos está por encima. Y siempre hablamos de los Derechos Humanos como clase, tú me preguntabas por Bordaberry y yo creo que el único violador de los Derechos Humanos es el estado. Después las personas comunes podemos cometer distintos atentados al otro, contra el colectivo, puedo tener una mala actitud contigo, puedo hacer algo que viole parte de los que son tus derechos en ese instante, pero yo no estoy violando los Derechos Humanos.
¿A quien van a escrachar? Se puede saber?
Y bueno, tenemos una lista larga, vamos a seguir con los médicos, con los que cumplieron funciones de asesores de tortura, con los psicólogos y con varias de los personas que aún están quedando libres hoy pese a que hay una cantidad de denuncias. Nosotros vamos a seguir hablando del juicio a la dictadura porque nosotros creemos que tiene que haber un solo juicio, sólo un juicio, porque nosotros decimos que mientras sigamos yendo, a vos porque te torturó Gabazo, al otro porque lo torturó Armando Mendez, al otro porque lo torturó el capitán Agosto en Artillería uno, vamos a tardar muchos siglos con esas denuncias.

¿Qué piensa Plenaria que logra con un escrache?
Bueno, yo creo que objetivo es ese compromiso, ese compromiso del barrio, del lugar, de la gente que lo conocía, que pueda decir, que pueda hablar. Nosotros muchas veces los escraches son armados a partir de lo que los propios vecinos nos dicen cuando identifican a un torturados. Nosotros hemos largado una campaña de “Se busca” y la gente ha aportado los datos. Dolce grito fijate que fue un psicólogo que planificó la horrenda represión que sufrieron los compañeros en el Penal de Libertad durante décadas… psicólogo… el instrumentó todo el hostigamiento con los hijos, con las cartas, con los puntos débiles, en la medicación, medicó compañeros, enloqueció compañeros, asesoró en todo eso y él había largado… lo largaron ellos de que él se había muerto en Chile y nosotros los preguntamos, sacamos un “Se busca” con su nombre y los vecinos lo ubicaron. Vive acá en Rodó, acá en la calle Rodó, muy cerquita.
¿Hay un servicio de inteligencia paralelo entre ustedes?
No, eso es un exagerado. Para nada. Hay una sabiduría… una menara de hacerlo. Fíjate que en estos datos en esté país tenemos una carencia terrible que en Argentina está superado, a través no sólo de los juicios por causa, que ahora acá se empezaron, por suerte a ubicar causas más por lugar, Artillería Uno, la operación Morga… empezamos a transitar ese camino. En Argentina hubo siempre un banco de datos permanente pero acá si tú te ponés con todos los libros que se editaron, que editó Serpaj, todos esos datos están allí, el problema es que no tenemos ningún lugar centralizado, muchas veces nosotros agarramos todos esos libros y buscamos los datos.
¿Tú pronosticas en este año con esta agenda de escraches que querés mantener en la evaluación, más violencia, más enfrentamientos, pronosticas un erizamiento de los planteos?
Bueno, yo no sé… yo digo en principio que nosotros creemos que vivimos en un estado de violencia permanente, el sistema es la violencia, esa violencia callada pero que corroe con los gurises, con la pasta base, con el hambre, con la diferencia de los ricos y los pobres porque eso nadie lo ha tocado, este gobierno no lo tocó, lo profundizó y hay más diferenciación todavía entre los que más tienen y los que menos tienen. Yo creo que el sistema profundizó la violencia, la profundizó con las cárceles, con lo de rocha, la profundiza con toda la situación del hacinamiento y de las maneras que no tiene de salida lo que el propio sistema crea, porque el propio sistema crea toda esa franja de miseria que exceden sólo al problema del hambre, tienen que ver con los valores, con la educación, con la posibilidad del descanso, de la diversión, todas esas cosas que queremos.
Una pregunta personal: ¿podía haber sido o no haber sido tu hija con una madre tan fuerte, no haber sido militante y no acompañarte en esto?
No lo sé… ella tiene su propia cabeza. Por suerte ella es muy independiente, yo siempre digo y lo converso con ella, porque tenemos un muy buen vínculo, que ella nació con grandes problemas de dificultades físicas e hizo su misma fortaleza, su propia manera de enfocar las cosas. Ella nunca sigue lo que yo digo. Ella tiene su propia cabeza.
¿Te peleas con ella?
Si, obviamente.
¿Y quién gana?
Y no es un problema de quien gana, es ese intercambio que enriquece. Porque el discutir muchas veces tiene que ver con eso, vivimos en una sociedad muy pacata, acá decir lo que uno pensamos es un enfrentamiento y una estigmatización y yo te comentaba un poco fuera de esta entrevista que yo me siento una persona estigmatizada, mal mirada… pero tú sabes que mal mirada más que nada no por el común de la gente que me encuentro en la calle, muchas veces por los que tienen una postura política. Pero eso profundiza porque hay grandes silencios donde no se habla de nosotros, pero en cuanto vuela una piedra o vuela un huevo en este país ya sos el terrorista que hay que cazar.
¿Respetás algún presidente de Izquierda de los que hay ahora en América Latina?
Mi camino no es el electora, yo sierpe digo que si las urnas cambian algo serían las primeras que EEUU hubiera prohibido, es una manera de control social. Yo creo que el estado tiene un mecanismo de institucionalización de las salidas es una forma. Yo creo que hay procesos interesantes, obviamente el de Bolivia pero no solamente porque esté Evo sino por la gente que está abajo, eso una revolución en marcha. Eso es muy interesante porque lo que interesa es que la gente se apasione. Las pasiones con las transformaciones que es de repente lo que tenía la generación nuestra, del 60, de esas imágenes poderosas, esos sueños, esas leyendas eran las que te motivaban a vos para ir hacia allí.
¿Vas a votar o directamente pagás la…?
No. He votado estos últimos años porque hay plebiscitos en la vuelta y votaba los plebiscitos, voté la privatización del agua y no… yo anulé los votos. Del punto de vista presidenciable no voté a nadie. Y la próxima vez sino hay un plebiscito que espero que no lo haya porque creo que el camino del logro de nuestras necesidades van por otro lado, por construir redes, por crear la solidaridad innata de crear otra sociedad.
¿Sos previsora, lo suficientemente previsora como para venir a un programa de televisión vestida de rojo y negro o fue casualidad?
No, son colores que me gustan y los siento adentro. El rojo estaba prohibido en Punta de Riele, no podíamos hacer absolutamente nada.
¿Que hizo el teatro contigo? Qué sacó de ti?
Bueno, fue muy importante porque uno aprende. Casi rondando los 60 uno sabe que siempre se aprende. El director de teatro de Antigua Banda Oriental me parece que lo que me dio fueron nuevas herramientas de comunicación, eso es muy interesante, cómo una pausa puede comunicar, cómo una manera de decir lo que vivimos, porque los horrores lo que nosotros contamos en Antígona Oriental en el teatro Solís, lleno estos días anteriores, en la comunicación con la gente, me parece está muy interesante, que muchos jóvenes te digan, bueno, ahora entendí cómo era el ambiente de la tortura, entendí para qué, entendí cómo se sintió un niño ahí, me parece que es una herramienta muy valiosa.
El pasaje del tiempo, la vejez, que no hay que tenerle miedo, endurece o ablanda un poquito?
Yo espero que la vejez sea como lo pensaron nuestros pueblos originarios de una fuente de ir dando sabiduría y saber escuchar. Porque si llegamos a viejos sin saber escuchar es muy complicado, escuchar a los jóvenes, escuchar a los hijos.
¿Alguien te puede definir como una mujer de hierro? Una dama de hierro?
No, espantosa esa definición, no tiene nada que ver conmigo.
¿A qué edad te enamoraste por primera vez, plenamente?
Plenamente a los a los 15 años. Me enamoré de la revolución, la veía ahí a la vuelta, la soñaba, soñaba otra sociedad, otro mundo y después me enamoré de un compañero que después fusilan en Chile que fue un gran compañero, Ismael, su nombre de guerra y bueno… y después, por supuesto del padre de mi hija cuando nos encontramos en Suecia, el también fue refugiado a Suecia un año después que yo y vivimos hasta que él se murió.
Te voy a pedir Irma, que mires el espejo y te hagas una pregunta, una pregunta que es la de tus ojos, que te preguntes y te respondas lo que te quieras responder frente al espejo…
Lo que me quiero preguntar, que espero que mi vida transcurra, haya transcurrido y termine de la misma manera que quiero vivir. Porque me parece que eso hace a los proyectos que no quiero que nadie abandone, que es el proyecto del cambio social, de la revolución social, de los sueños. Por los gurises, por las cosas que no se van a terminar con nuestra generación, como dice Mujica, sino que van a proseguir porque tienen razones sociales de fondo para seguir existiendo y para poder vivir.

fuente: https://www.facebook.com/permalink.php?id=272893259444644&story_fbid=358058847594751

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