Argentina_Bahía Blanca_ASTRAMYC: Relato de una jornada histórica

______Solidaridad___
Motoqueros de Bahía Blanca -Astramyc-:
                         Relato de una jornada histórica

En Bahía Blanca se está dando desde hace 3 años un proceso de organización y de lucha por sus derechos de los compañeros motoqueros que hacen trabajos de cadetes y mensajeros.

Se ha conformado una organización sindical (Astramyc) que el 4 de agosto produjo una muy inportante movilización al ministerio de Trabajo. Nuestro compañero Joni acerca este emocionado relato de esa jornada

*por Joni Landa

El cielo del cuatro de agosto amanecía nublado, amenazante, como preludiando la tormenta de hombres, mujeres y motos que se desataría por esas horas. En los bancos y estacionamientos se corre el rumor de que muchos no durmieron esa noche, la ansiedad de saber que era un día histórico, la presión de tanto tiempo de trabajo condensado en ese momento y la broca contenida ante las injusticias cotidianas por partes de las patronales y el estado que las ampara, hicieron que la espera fuera enorme.

Pero el momento llegó, alrededor de las ocho y media se comenzaban a ver los abrazos entre los compañeros, los medios de comunicación asistían al llamado de quienes no tienen nada por perder y deciden dar la primera batalla de una larga lucha, los ciudadanos que circulaban desviaban la mirada del cielo ennegrecido y la posaban violentamente sobre ese grupo, cada vez más nutrido, de laburantes ruidosos, alegres, rebeldes, que se bajaban de sus motos.

Llegó el momento, los motores rugen impacientes, las pecheras blancas marchan al frente decididas a cortar las calles cuidando la integridad de la columna motoquera que se dirige implacable hacia el ministerio de trabajo.

Las bocinas y los gritos ensordecen el microcentro bahiense, los camarógrafos no se pierden la oportunidad de captar imágenes desde la libre sensación de ser manifestante y se montan de acompañantes a nuestras motos. Todo está organizado minuciosamente y se nota.

Una vez en el ministerio un compañero reparte pirotécnia, el humo de las bengalas tiñe el aire de rojo y los cantos contra el trabajo en negro y los salarios de hambre se hacen escuchar desde un megáfono y se enraízan en las gargantas de los compañeros que agitan sin parar.

Cuando parece que todo está por terminar, en medio de los festejos por haber conseguido lo que fuimos a buscar, como por obra del destino ese que solemos soñar y dibujar, el corte de calle se convierte en una asamblea que decide movilizarse hasta el local que acababa de despedir a dos compañeros.

La adrenalina vuelve a fluir, nos dirigimos a la pizzería “Il Padrino”, conocida en el ambiente por el maltrato y la miseria que paga. Treinta y cinco largas cuadras son el escenario por el cual se desplaza el ejército de motoqueros rumbo al campo de batalla, advirtiendo a futuros adversarios que esto recién comienza. Se suman compañeros en el camino, somos imbatibles.

El patrón mira azorado de adentro del local como estacionan, uno por uno, los corceles de esos nobles guerreros. La batalla es inevitable, ya no hay vuelta atrás, nuestro delegado expone, una por una, las reivindicaciones trabajadas con los compañeros.

El patrón sabe que perdió pero sin embargo estira la definición hasta la noche. Con el cielo cerrado y como fantasmas se congregan motos de las cuatro esquinas, de nuevo las pecheras blancas al frente, las cubiertas bailan en la vereda del negocio y las explosiones de los petardos alertan al vecindario que los motoqueros volvieron por lo prometido.

El patrón, ya sin defensa alguna, entiende que no hay más nada por hacer, la fuerza organizada de esos trabajadores solidarios es imbatible. Los compañeros pasarán a estar en blanco, con un nuevo salario.

__ASTRAMYC__

27 de agosto, 2016 corrienterompiendocadenas
reenviado por elabajero@yahoo.com

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