EEUU: Nadie vendrá a salvarnos

Nadie vendrá a salvarnos

Una Respuesta Anarquista a la Elección de Donald Trump

Fist of May Anarchist Alliance , noviembre de 2016.
Traducción de Alasbarricadas

La sorprendente victoria de Donald Trump este martes ha presentado rápidamente a la gente en este país (y en todo el mundo) un paisaje político muy diferente al que habíamos esperado. Estamos viendo un aumento de los ataques de la derecha al irse envalentonando la extrema derecha por la victoria, al igual que lo que sucedió a principios de este año después del éxito del referéndum Brexit en el Reino Unido. La incompetencia y la capitulación del Partido Demócrata ha obligado a muchos de sus antiguos partidarios a reconocer que la lucha contra la extrema derecha no puede ser ganada mediante la política electoral liberal. Esta nueva realidad obliga a los antiautoritarios de todas las tendencias a asumir el desafío de construir fuertes movimientos para la autodefensa de la clase trabajadora en esta nueva atmósfera.

Mucho escrito en las próximas semanas se dedicará a averiguar, desde la perspectiva democrática, “lo que salió mal”. Ya muchos autores han argumentado que el éxito de Trump es únicamente el resultado del nacionalismo blanco y la misoginia. Parte de la apelación de Trump es que sus ideas son una respuesta racista a que actualmente está siendo un presidente negro. La adhesión abierta de Trump a la supremacía blanca y el patriarcado fue crucial para su victoria, pero no creemos que pueda explicar toda la historia. No puede, por ejemplo, explicar por qué Trump recibió más votos que otros republicanos recientes de latinos, mujeres y votantes negros.

Otra narración afirma que en el cinturón industrial, al igual que  en Europa, han sido cuestionados los efectos devastadores de décadas de austeridad, acuerdos comerciales neoliberales y una orientación procrible a las corporaciones multinacionales.  Ese desafío, en los Estados Unidos y en otras partes, se ha asumido en forma de nacionalismo xenófobo. Hay una cantidad significativa de verdad a esto también, pero no se puede explicar gran parte del éxito de Trump sin reconocer el atractivo que han ganado el nacionalismo blanco y la misoginia en estas elecciones.

Probablemente el aspecto más revelador de este momento es que después de pasar meses describiendo a Trump como una grave amenaza para las vidas de las mujeres, las personas de color, las personas queer y transexuales y discapacitadas, todo el Partido Demócrata le ha capitulado inmediatamente. Han dejado claro que siempre han entendido que la preservación de su sistema es mucho más importante que nuestras vidas. Muchas personas de su base, por primera vez, ven los verdaderos colores del partido y se dirigen a las organizaciones radicales para llevar adelante la lucha que los demócratas tan rápidamente abandonaron. Ya estamos viendo ataques contra musulmanes, inmigrantes, gente de todos los colores además de blancos, gays y trans. Esto no es algo abstracto, ya está sucediendo. Debemos esperar que se incrementen y debemos priorizar el organizarnos para oponernos a ello.

Para los anti-autoritarios, esto representa un desafío fundamental al que debemos enfrentarnos. Muchos de la izquierda seguirán abogando por candidatos independientes, terceros partidos o demócratas “progresistas” como Bernie Sanders. Como respuesta, no sólo debemos  aclarar que esta estrategia es un callejón sin salida, sino también ofrecer alternativas serias para que las personas se involucren y comprendan lo que entendemos por nuestro lema de Autodefensa Comunitaria.

En todo Estados Unidos, desde las ciudades a las áreas rurales, es imperativo que anarquistas y anti-autoritarias se esfuercen por crear organizaciones para luchar contra la envalentonada extrema derecha, defender mediante la acción militante las necesidades de las comunidades obreras y combatir la represión estatal. Debemos fomentar una amplia participación de quienes ahora buscan una alternativa a la estrategia fallida que nos ha llevado a este momento. Avanzando, debemos estar seguros de resistir la atracción de las ONGs y el electoralismo que seguramente volverá a frustrar cualquier actividad radical una vez que el Partido Demócrata se recupere.

Trump es un oportunista que comprendió la frustración de la mayoría de los blancos en apuros y aprovechó esa ira. En realidad no es fascista, pero tiene tendencias fascistas que envalentonan a fascistas y autoritarios de distintos tipos. Llamarle fascista puede limitar nuestra comprensión del fascismo, que debemos desarrollar para poder oponernos mejor a él.

Nos alienta que tantas hayan salido a las calles de todo el país. Esperamos que más hagan lo mismo. Los ataques de Trump en forma de la políticas y los ataques físicos de sus partidarios deben ser respondidos desde el primer día.

Nuestras organizaciones deben ser eficaces. La sensación de desesperación que muchas sienten está basada en la realidad de una extrema derecha en ascenso. En este momento encuentran poca resistencia. La urgencia que muchas de nosotras hemos sentido es un reconocimiento de la necesidad de construir esa resistencia. Es hora de que ponernos con esa tarea, de encontrar nuevas compañeras dispuestas a luchar y luchar. Nadie viene a salvarnos, no podemos usar el sistema electoral para luchar eficazmente contra la extrema derecha. ¡Es momento de dejar de esperar y defendernos mutuamente en las calles!

Lo que hay que hacer:

1. No a la “redención” nacional, a colaborar con el Régimen de Trump, o a un período de gracia para el mismo.

2. Tomar las calles – construir una resistencia militante.

3. Construir organizaciones de defensa de la clase obrera que resista ataques racistas, asaltos sexuales, batidas por la seguridad nacional y contra la inmigración, brutalidad policial y represión estatal.

4. Agitar y organizar la acción de los trabajadores – incluyendo una huelga general contra Trump.

5. No a confinar la lucha de nuevo en el Partido Demócrata, el electoralismo y el complejo de ONGs.

 

Nota de Alasbarricadas: Podemos encontrar que ya se están organizando en esta dirección. En el centro social anarquista The Base (Brooklyn, Nueva York) están dando cursos de formación, con buena asistencia de participantes, para la Rapid Response Network [Red de Respuesta Inmediata], que pretende ser una alternativa para casos de crisis de salud mental, primeros auxilios básicos, defensa contra incursiones anti-inmigración, lucha contra ataques de odio y vigilancia a la policía.

fuente: http://www.alasbarricadas.org/noticias/node/37403


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