Tribunal Permanente de los Pueblos juzga al Estado turco por crímenes de guerra contra el pueblo kurdo

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Tribunal Permanente de los Pueblos juzga al Estado turco por crímenes de guerra contra el pueblo kurdo

Ayer día 15 de Marzo dio comienzo en París, el juicio al Estado turco en el Tribunal Permanente de los Pueblos. Con una duración de dos días, la jornada de ayer fue intensa con mucha participación por parte de observadores internacionales, entre los que se encontraban compañeras de Euskal Herria. La embajada turca recibió una notificación con las acusaciones expuestas y una cita para poder presentar su defensa en esta sesión del Tribunal. No hubo representación por parte del Estado turco.

Bill Bowring, profesor de Derechos Humanos y Ley Internacional en la Universidad de Londres, denunció la negación sistemática del Estado turco a respetar el derecho de autodeterminación del pueblo kurdo:

Desde hace unos años, el pueblo kurdo y sus organizaciones democráticas no demandan la creación de un estado-nación kurdo, pero sí  demandan el derecho de autodeterminación a implementar un sistema democrático propio, autónomo y local, eligiendo a sus representantes, con el reconocimiento de la existencia del pueblo kurdo, de su lengua, su historia y su cultura, como también de sus organizaciones. Bill Bowring mencionó las violaciones del derecho internacional para apoyar al pueblo kurdo, refiriéndose también a las violaciones condenadas por instituciones internacionales y el mismo Tribunal Permanente de los Pueblos, a favor del pueblo palestino en relación a su derecho de autodeterminación y la ilegalidad del muro del apartheid contruido por el estado israelí.

El Profesor Hamid Bozarslan, profesor en Historia y Sociología hizo un recorrido histórico de las masacres perpetradas por el darwinismo internacional que considera la guerra total como propio a la especie humana: el colonialismo occidental y el Estado turco, desde la Primera Guerra Mundial y la división del Imperio Otomano, el genocidio armenio, las masacres de 1936 contra los pueblos y ciudades kurdas, la asimilación y el desplazamiento forzado de poblaciones entereas, la represión sistemática de la lengua, cultura y organizaciones políticas kurdas, las masacres recientes ocurridas en Bakur y el apoyo actual de fuerzas fundamentalistas religiosas por parte del Estado turco.

Ahmet Yildirim, ex-diputado del HDP por la provincia de Mus, fue destituido por el Estado turco. Denuncia la centralización y el racismo del Estado-Nación hegemónico, inspirado por el modelo francés: una lengua, una bandera, una religión. Cuando los pueblos resisten a la asimilación forzada, sufren una represión hasta el genocidio, como fue el caso de la población armenia en Turquía, y como en el caso del pueblo kurdo hoy. El nacionalismo sin precedentes que ha crecido en la sociedad y la política centralizada turca no menciona ni la existencia del pueblo kurdo, ni tan siquiera existe la palabra “kurda/kurdo”. No se reconoce ningún estátus para el Kurdistán, ni la “kurdicidad” diferenciada de la cultura hegemónica impuesta por Turquía. La demanda es que se reconozca la existencia kurda y su especificidad en el territorio turco donde no se respetan ni los derechos sociales ni políticos de la población kurda negada. Incluso se niega la libre expresión de prensa, de lxs intelectuales kurdxs que son arrestadxs y encarceladxs. También, aunque sean elegidos “democráticamente” según el sistema político turco, lxs académicxs y diputadxs kurdxs han sido destituidxs y encarceladxs. El gobierno del AKP de Erdogan ha cancelado las posibilidades de un proceso de paz, dando la orden a las fuerzas policiales y militares de preparar la represión contra las regiones kurdas, llevando las masacres de estos últimos años contra las ciudades, la juventud y la resistencia kurda. Ahmet Yildirim recuerda que en 2013, durante el día del Newroz, Abdullah Öcalan envió una carta al pueblo llamanando a dirigir los esfuerzos defendiendo el proceso de paz que no se podrá llevar a cabo mediante la confrontación con el Estado turco. Sin embargo,  las políticas represivas del AKP,  la falta de respeto a sus acuerdos y las intervenciones policiales y militares han imposibilitado llevar a cabo dicho proceso. El gobierno del AKP es responsable directo.

Ahmet Kaya, economista, expone las consecuencias de las políticas nacionalistas y racistas turcas en la economía de las regiones kurdas empobrecidas, forzando a la población campesina al éxodo rural. Dichas políticas económicas han llevado a la explotación de lxs trabajadorxs kurdxs para hacerles entrar en el sistema “global” e impedir una economía propia y comunitaria como lo fue en períodos anteriores. En todo el Estado turco hay una centralización que distribuye las autorizaciones comerciales (internas e internacionales) además de las ayudas y subvenciones a las regiones. No se permite utilizar otra alternativa, sino exclusivamente el plan económico dirigido por el gobierno central. Para la población kurda, las restricciones económicas se tornan increiblemente preocupantes. En estos últimos años hay un auge la discriminación racial, produciéndose frecuentemente casos de violencia física y asesinatos en el seno de la sociedad civil y en el ámbito laboral. El nivel de paro para la población kurda en Turquía es del 20% pero en algunas regiones llega hasta el 40%. No tiene los mismos derechos sociales. La población kurda logra sobrevivir gracias al apoyo mutuo familiar y a su cultura ancestral comunitaria. También el gobierno del AKP tiene un plan para cambiar la demografía de las regiones kurdas, forzando a la población kurda al éxodo de implantando comunidades arabo-musulmanas para reemplazarlas. La estrategia del Estado turco es la de crear conflictos entre los pueblos, mediante el impulso del nacionalismo y la religión.

Rozan Hazim, autor y docente kurdo, expuso las políticas racistas en contra de la vida, la cultura y la lengua kurda. Los derechos culturales son negados, la cultura kurda está prohibida, así mismo su identidad. Si una lengua es prohibida, corre peligro de perderse y su pueblo también. Turquía impone un proceso de asimilación cultural, de turquización forzada. Destrozan una cultura ancestral y esto es inaceptable. Va contra el derecho de autodeterminación y es un genocidio cultural. Lxs que no aceptan tal asimilación son víctimas de una represión terrible, y dicha represión es aplicada incluso contra la población campesina solo por mencionar una palabra en kurdo. El Estado turco ha destruido sitios históricos y el patrimonio cultural de las regiones kurdas. Ha rechazado ratificar las convenciones internacionales que darían al pueblo kurdo el derecho de poder expresarse y estudiar en su lengua materna. Así, el Estado turco protege el carácter hegemónico de su cultura nacionalista a través de la adopción de medidas violentas que amenazan a la cultura kurda. Es una limpieza cultural que no respeta ningún derecho fundamental del pueblo kurdo. El Estado turco quiere “borrar el Kurdistán y su cultura de la historia”. Rojan Hazim realiza una llamamiento a las organizaciones internacionales como la ONU y la UNESCO a tomar sus responsabilidades defendiendo la lengua y la cultura kurdas. La comunidad internacional tiene que actuar para dar fin a estas atrocidades. Está prohibido enseñar en lengua kurda en las escuelas públicas, también en las privadas. Se reconocen legalmente algunos derechos pero no se permite su aplicación. Hay expresiones culturales como el teatro que se realiza en lengua kurda pero se realizan sin autorización.

Nazan Üstündag (Universidad de Bogazçi) defensora de los derechos de las mujeres, habla de la violencia del estado contra las mujeres kurdas: son desplazadas por la fuerza de su región de origen, son asesinadas de manera extra judicial, son arrestadas masivamente, son discriminadas, no tienen acceso a todas las ayudas sociales y son forzadas al aislamiento. Son violadas, secuestradas y acosadas por policías y militares del Estado y grupos paramilitares en las zonas rurales. Con la presencia de la guerrilla han visto asegurada su protección, por lo que durante el proceso de paz, las mujeres reivindicaban tomar en cuenta esta realidad para su protección. El sistema de co-presidencia había sido implementado en la práctica en las regiones con mayoría del HDP y muchas mujeres habían sido elegidas diputadas. Ha habido un avance increible para la sociedad turca y sobre todo para las mujeres kurdas que de esta manera se representaban así mismas y a sus comunidades en el ámbito político. A día de hoy, la intensa represión practicada contra el HDP ha diezmado la presencia de la mujer en política. Hubo un gran movimiento en la comunidad de las mujeres kurdas por apoyar el proceso de paz, no obstante no se desarrollaron los mecanismos legales para llevar a cabo este proceso de dar la palabra a todas las mujeres kurdas (simpatizantes, militantes, guerrilleras…) sino todo lo contrario, el Estado turco trató de silenciarlas. Cuando el proceso de paz fue cancelado, fue un duro golpe para las mujeres y sus organizaciones que habían trabajado duro para el proceso de paz. Tampoco pueden dar testimonio en su lengua materna de las atrocidades sufridas por ellas. Tampoco pueden expresarse en su lengua en la vida social, por lo que el acceso al sistema de salud, educación y mundo laboral es terriblemente difícil para ellas.

El Profesor Eric David, experto en Derecho Internacional Humanitario expone que el PKK es una organización que se encuentra en un “conflicto armado” con el Estado turco, por lo tanto no pueden justificarse las actuaciones de Turquía que niega este hecho legal. El PKK no puede ser considerado como organización terrorista porque posee todas las características de una organización de derecho público. Su estructura permite tener responsabilidades claras, ha firmado los tratados y convenciones internacionales y las respeta. El conflicto armado entre el PKK y Turquía es un conflicto geográficamente localizado, no un conflicto internacional. No se puede llevar este conflicto a otras regiones internacionales. Se puede juzgar tanto a un Estado como a una organización por actos de “terrorismo”: un acto de violencia que tiene como objetivo aterrorizar a una población o la realización de un crímen fuera del ámbito geofráfico del conflicto armado en el cual está implicado, pero también si no respeta las convenciones internacionales.

Tras la intervención del Prof. Eric David, fueron visionados unos vídeos que muestran como las fuerzas militares y policiales turcas realizan disparos contra la población civil, entre ellos periodistas. En uno de los vídeos se muestran los ataques contra civiles en los sótanos de los edificios, quemándolos y provocando la muerte de civiles durante los ataques en Cizre. Faysal Sariyildiz, periodista y diputado destituido del HDP fue testigo de las masacres perpetradas en Cizre, calificándolas de crímenes de guerra. Para Sariyildiz, dichas acciones constituyen un genocidio post-moderno planificado, diferente a los genocidios perpetrados en el pasado, sin embargo toda la ciudad de Cizre fue atacada, masacrada, los suministros de agua y electricidad cortados. Mientras aquello sucedía, la comunidad internacional guardaba silencio. La población fue privada de sus bienes, forzada a huir de la ciudad pese a la fuerte resistencia, sobre todo de la juventud. El Estado turco utilizó las ambulancias para transportar gasolina a los tanques turcos, mientras que la resistencia de los barrios impedía que dichas ambulancias pudieran llegar (se aportan imágenes sobre ello). El Estado turco utilizó dichas imágenes para acusar a la resistencia de atacar a las ambulancia, pero era totalmente falso. Esas ambulancias no transportaban heridxs, transportaban bidones de gasolina para los tanques militares. El presidente Erdogan declaró que no quedaban civiles ni heridxs en Cizre, que solo existía una confrontación armada. Todo es falso y lo probamos compartiendo un listado con los nombres y las fotografías de las personas que quedaron refugiadas en los edificios. El gobierno no hizo caso de estas llamadas de socorro y las fuerzas armadas turcas las quemaron vivas. Hubo tres sótanos de este tipo… en algunos casos no encontramos cuerpos, tan solo restos humanos cerca del río porque los arrojaron al agua. A día de hoy ni la ONU ni las instituciones internacionales han reconocido estos crímenes contra la humanidad, por lo que estos crímenes continúan hoy en Afrin. 

Elyla Imret, fue alcaldesa de Cizre por el DBP. Para ella Erdogan es respondable directo de estas masacres. Ella fue testigo de los hechos y también destituida de su función política. Cuando comenzó el “toque de queda”, ella y sus compañerxs juntaron a todas las personas para organizarse ante el inminente corte de suministros (agua, electricidad, etc). Su casa fue bombardeada pero logró sobrevivir. Los ataques fueron dirigidos contra la población civil para forzarles a abandonar la ciudad. Hubo muchísimxs muertes. Una madre tuvo que conservar el cadáver de su hija durante muchos días en el congelador. Numerosas personas ancianas y niñxs murieron a consecuencia del larguísmo toque de queda. No podíamos llamar a las autoridades políticas, la policía paraba a las ambulancias y a los bomberos. Muchas personas que intentaron ayudar a las víctimas o a intentar restituir los suministros fueron asesinadas. Eyla fue detenida junto a otras supervivientes que se negaron a abandonar la ciudad y no tuvo derecho a una defensa legal por un abogado. Mintieron en el juicio diciendo que todos los ataques fueron realizados en las zonas donde se montaron barricadas de resistencia, pero es falso. Las fuerzas turcas atacaron por toda la ciudad. Los cuerpos de las mujeres asesinadas fueron expuestos desnudos en la calle por los soldados y la policía insultaban y amenazaban a la población kurda con aniquilarlos con hicieron con los armenios. Creemos que usaron armas químicas en el circuito del agua, lo supimos porque salía un olor muy extraño por las cañerías y eso asustó mucho a la población que huyeron por miedo. Aún así no tenemos pruebas de ello. Tenemos pruebas del uso de armas químicas por las muestras en los cuerpos de las víctimas que presentaban lesiones de quemadura química, sus rostros estaban descompuestos. Todo fue un plan para que la gente abandonara su casa y cuando salían a la calles los francotiradores les disparaban. Fue un plan orquestado por el Estado turco. 

Fatma Demir, de 23 años, interviene en el Tribunal a través de Skype: los vehículos militares rondaban por toda la ciudad emitiendo música y canciones nacionalistas. No había electricidad y la comida escaseaba. Estuve en un subterráneo con mucha gente, si salía me exponía a ser asesinada. Me quedé un mes allí. Cuando asesinaban o disparaban a alquien en la calles no podíamos salir en su ayuda porque tenían orden de disparar. Ver a la gente agonizando fue insoportable, pero no podíamos hacer nada. Utilizaron artillería pesada contra la población civil, estudiantes, mujeres y niñxs. Hemos sido testigos de como morían personas sin heridas de fuego en el cuerpo, habían vomitado, sus bocas estaban deformadas, pero no sabíamos que les había pasado. Después las fuerzas turcas quemaron y bombardearon todo para o dejar pruebas de nada. Los cuerpos quedaron carbonizados. Los soldados tiraron botellas, las personas creyeron al principio que era agua, pero después comprobaron que era gasolina que lanzaron antes de bombardear para quemarlas vivias. Yo y otras 20 supervivientes nos encontrábamos en situación lamentable. Muchxs heridxs de gravedad (amputaciones traumáticas de manos y piernas) algunas tan solo podían respirar y no había material médico para ayudar a la gente. Cada persona que salía a la calle era disparada. Dijeron que vendría una delegación de derechos humanos y una ambulancia podría acercarse pero nunca ocurrió. El ejército nos atacó directammente. Fatma está viva de milagro, salió del refugio rápidamente y logró esconderse en una montaña de basura. Allí permaneció escondida durante 10 días, fue terrible y no sabe como ha sobrevivido. Fatma también testimonia de como escuchó a varias unidades hablar en árabe, ella no sabe quienes eran, todo indica a que se encontraban diferentes tipos de fuerzas paramilitares.

Sabiha Gunduz ex co-alcadesa de Nusaybin, fue encarcerada, acosada por el estado turco que la ha condenado a 6 años de prisión por sus actividades políticas con el HDP. Poco a poco las tensiones por las fuerzas armadas turcas contra la ciudad aumentaron. Varios jóvenes fueron asesinados. Decidieron defender la ciudad y declararon la autogestión. Ella y sus 5 hijxs fueron detenidxs. La detuvieron 3 meses y cuando la liberaron comenzaron las masacres de Nusaybin. Un joven salió a buscar agua pero la Gendarmería especial le disparó, su madre vino a ayudarle, la dispararon también, y una vecina después también que intentó ayudarles. La casa de Sabiha fue destrozada, tuvo la suerte de que su familia no fuera asesinada en aquel momento. Quemaron su comercio, su madre murió después de la explosión de una bomba. Estaba herida y la policia no aceptó salvarla. Su madre murió unas horas después. Hacen todo eso para forzar a la población kurda a olvidar sus raíces, su lengua, su historia, pero resisten. Ella ahora vive en Europa y está aprendiendo francés pero nunca dejará de reivindicar su kurdicidad o de hablar su idioma. Nunca será turca, es kurda y lo será siempre. Durante las masacres, los hospitales fueron secuestrados para acoger a las fuerzas militares como cuarteles.Un amigo mío fue asesinado mientras salía a buscar un trozo de pan. Lo acusaron de terrorista, pero lo conozco, no era no militante, era obrero de la construcción sin más.

Erhan Dinç, era del DBP, ha visto el principio de las barricadas que en principio eran pequeñas y más simbólicas. Más la represión aumentaba y eso exigía mejorarlas. Se declaró la autogestión porque el estado turco denegó la autodeterminación de la región, negando el resultado de las elecciones. La policia dejó el espacio de actuación al ejército. Los ataques y la violencia de las fuerzas armadas fue planificada en Ankara, hubo anuncios abiertos por parte del gobierno que daban total impunidad al ejército. Cuando avanzaban, los soldados ponían la bandera turca, hacían pintadas insultantes y lo iban difundiendo rigurosamente por las redes sociales. Durante la masacre, colgaban a la gente viva o la quemaba. Un señor se suicidó porque no soportó  ver a su madre sufrir, ya que las ambulancias no podían venir para llevarla al hospital. Antes de las masacres, el estado turco había venido a arrestar a mucha gente, entonces la gente se manifestó en contra de eso. Antes del toque de queda, la policía ya disparaba y la gente tenía miedo hasta de ir a los hospitales porque la policía venía a arrestarles allí mismo. Durante el primer toque de queda, yo estaba en la casa de mi tío, las fuerzas armadas vinieron a acosarnos, hablaban en árabe, solo uno hablaba turco. Vimos a una persona herida pero no nos dejaron ayudarla y su cuerpo se quedó allí durante muchos días. Decían que teníamos que renunciar a nuestra kurdicidad. Que teníamos que ser «turcos». Lo que nos hicieron fue un castigo por parte del AKP por no haber votado por ellos y por defender nuestros derechos. Nos dijeron que teníamos que votar por el AKP, amenazándonos. También practicaron la violencia con los cadáveres. Los francotiradores mataban a todo lo que se movía, no sólo a los humanos también a los animales, nuestros medios de supervivencia. Una mujer embarazada estaba en su balcón y fue disparada, he intentado ayudarla pero me dispararon. Estuve herido, desde entonces no puedo mover mi brazo. Disparaban a todo el mundo, jóvenes, mayores, hombre, mujer, niñxs… solo porque eramos kurdxs. Dispararon a un niño de 12 años mientras agarraba su pelota delante de su casa. Para entender nuestro sufrimiento tendríais que ser kurdxs, lo que sufrimos va mucho más allá que la muerte, como está sufriendo Afrin ahora.

Tra la exposición de Erhan Dinç, trataron sobre la ciudad de Diyarbakir, una antigua e histórica ciudad donde las fuerzas turcas destrozaron el patrimonio arquitectónico y cultral de la humanidad. Expusieron los destrozos a través de imágenes fotográficas: Bombardearon todos los edificios y casas de manera sistemática y el estado ha expropiado todas las parcelas que no eran públicas. El 100% de la ciudad ha quedado en manos del estado. Hoy una gran parte de la ciudad vieja de miles y miles de años, ha sido derrumbada por las excavadoras del gobierno que quiere construir ahí una «nueva ciudad»: especulando con los descampados y la futura inversión inmobiliaria.

Fatma Sik Barut, co-alcadesa destituida de la ciudad vieja de Diyarbakir, municipalidad de Sur, fue detenida y después liberada, expuso los hechos: El toque de queda continúa aún en Sur en seis barrios. Podemos considerar el toque de queda más largo del mundo. Fatma acusa a los generales del ejército por los crímenes de Diyarbakir, pero ninguna prueba «oficial» ha sido tomada para poder juzgar estos crímenes. Muchos militares responsables de la masacre han sido arrestados después de la tentativa de golpe de estado, pero no les están acusando por estos crímenes, sino por otros asuntos políticos. Al principio de las manifestaciones en Diyarbakir también hubo asesinatos. Los cuerpos habían sido secuestrados por las autoridades, hubo una huelga de hambre por parte de las familias para recuperar los cuerpos de sus miembros asesinados. Durante la masacre, hubo mucha violencia y tortura sobre los cuerpos muertos pero también sobre las personas heridas agonizantes atropelladas por los vehículos del ejército. Algunxs niñxs fueron entregados por la fuerza a organizaciones públicas como huérfanxs. Eso es solo una parte de todas las violaciones de los derechos humanos que hemos sufrido en Diyarbakir. Destrozaron los barrios y echaron a todo el mundo. Todos los edificios que daban servicios municipales fueron cerrados. Hubo mucho violencia dirigida hacia lxs niñxs durante el toque de queda, a través del hambre, la sed y la tortura de sus familiares.

Ercan Ayboga, ingeniero del medio ambiente, trabajaba en Diyarbakir en el departamento de ecología y conservación del patrimonio. Vivía a 15km de Sur. Escuchaba los ataques, nadie podía dormir. Nos manifestábamos y éramos reprimidos violentamente por la policía. Hemos visto como las fuerzas turcas destrozaron sistemáticamente los edificios históricos de Sur. Hemos visto a miles y miles de gentes desplazadas por la fuerza, llevando sus pocas pertenencias en sus coches o como podían, sin asistencia. Prohibieron la  reapertura de los comercios. Muchos testigos de Sur afirman que el estado turco trajo a combatientes fundamentalistas de Siria que hablaban árabe para participar de las masacres. Destrozaron muchos edificios históricos, entre ellos una iglesia armenia la más grande y antigua de la zona. Estás destrucciones tienen como objetivo borrar los miles de años de historia, el desplazamiento forzado de la población y el cambio demográfico, reemplazando las poblaciones históricamente kurdas por otras. La comunidad internacional ha denunciado los ataques al patrimonio histórico perpetrado por el Daesh, pero el Estado turco hizo exactamente igual y eso es algo que hay que denunciar.

Traducido e interpretado por la Compañera solidaria asistente al Tribunal

fuente:

https://newrozeuskalkurduelkartea.wordpress.com/2018/03/16/tribunal-permanente-de-los-pueblos-juzga-al-estado-turco-por-crimenes-de-guerra-contra-el-pueblo-kurdo/

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