Siria: Cascos Blancos, la “ONG” del terrorismo

 

 

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Conozca a los Cascos Blancos sirios, la franquicia ‘humanitaria’ de los terroristas que apoya Occidente

 

UNA APROXIMACIÓN AL FRAUDE DE LAS ONG’S, EL SICARIATO DEL NUEVO ORDEN GLOBALISTA

La periodista Vanessa Beeley analizó exhaustivamente hace aproximadamente un año en el site canadiense Globalresearch, el mal llamado frente humanitario de la mal llamada guerra de Siria que hasta entonces había pasado desapercibido en el conflicto del país árabe. Galvanizada la guerra del terrorismo globalista contra la Humanidad en Siria había que implementar otro tipo de industria de la muerte, esta vez con amigable cara humanitaria. El título del artículo de Beeley es bien expresivo Cascos Blancos de Siria: Cómo hacer una “guerra blanda” mediante el engaño. La industria de propaganda sin “ánimo de lucro”. Y viene como anillo al dedo, después de la opereta mundial montada en torno al niño Omran en el interior de una novísima ambulancia, estrenada para la ocasión, bajo la dirección coreográfica del Alepo Media Center, organización mediática de fachada pro-sionista creada ex profeso para contear, al unísono con el Observatorio Sirio de Desechos Humanos, el número de muertos bajo las bombas-barril de Asad y el malévolo ex espía de la KGB, Vladimir Putin.

Dice Beeley, citando a Cory Morningstar, escritora y periodista independiente, que En el siglo 21 las ONG se están convirtiendo, cada vez más, en una herramienta clave al servicio de la dominación imperialista y la explotación global. La sociedad global ha sido, y continúa siendo, manipulada para creer que las ONG son representativas de la “sociedad civil” (un concepto que fue promovido por las corporaciones). Esta confianza injustificada en las ONG ha permitido que el “complejo industrial humanitario” haya ascendido a lo más alto: son los nuevos misioneros de dios -el dios del imperio-.

El papel de las ONG en el desarrollo de conflictos “sensibles” es, pues, crucial para garantizar la “legitimidad” de una intervención del complejo militar-industrial de Occidente. Nuevamente Beeley anota oportunamente otra acertada reseña, esta vez a cargo de la profesora Sarah Blodgett Bormeo, quien describe el proceso de “democratización” que se lleva a cabo en las naciones que son objetivo de los imperialistas. A saber: Sin querer o adrede, Bormeo describe perfectamente el papel que desempeñan las ONG en este contexto. Bormeo incluso va tan lejos como para señalar la falta de imparcialidad como moneda de curso común entre las ONG grandes y pequeñas, la mayoría de ellas recibiendo sus fondos directamente de los gobiernos y de las principales corporaciones occidentales, todos los cuales tienen un interés personal en el resultado de las actividades de esas ONG y su “intervención” en un país determinado. Bormeo hace hincapié en la importancia, dentro de este escenario de las ONG, de “escoger los vencedores”, en contraposición al respeto y voluntad de los pueblos que deberían decidir su destino como naciones soberanas.

De este modo, las ONG’s, consuman su papel de portavocías de los gobiernos occidentales intervencionistas a pesar de que, en apariencia, puedan gozar de un estatus de respetabilidad (como, por ejemplo, Cruz Roja, Reporteros sin Fronteras o Médicos Sin Fronteras) pero que, en realidad, son unos arietes más de la política exterior de EEUU y la OTAN. Como afirma con solvencia Beeley, las ONG’s dependen del apoyo de sus donantes, por tanto, dejan de ser las organizaciones “humanitarias” neutrales e imparciales como, públicamente, pretenden ser y en su lugar se convierten en herramientas reales encubiertas para la intervención extranjera que promueva un cambio de régimen. De forma predeterminada esas ONG’s se incorporan en el modus vivendi occidental de “hacer la guerra mediante el engaño” y su propósito no es otro que alterar la percepción de la opinión pública sobre un conflicto a través de una multitud de medios y otros canales de “marketing”.

CASCOS BLANCOS: SIGUIENDO LA PISTA DEL DINERO

Entonces…¿los Cascos Blancos de Siria o la llamada “defensa civil siria” es una ONG farsa que sigue el mismo guión embusteril que el resto de ONG’s? No me cabe la menor duda y a Beeley tampoco: Los Cascos Blancos se fundaron en marzo de 2013, en Estambul, Turquía, y están dirigidos por James Le Mesurier, un británico especialista en temas de “seguridad” y ex oficial de la inteligencia militar de su país con una notable trayectoria participando en algunos de los escenarios en los que ha intervenido la OTAN, incluyendo Bosnia y Kosovo, así como Irak, Líbano y Palestina. Le Mesurier es un “producto” de la Real Academia Militar británica de élite de Sandhurst, y también ha participado en puestos de alto nivel en las Naciones Unidas, la Unión Europea, y en el Ministerio de Exteriores del Reino Unido.

Así, pues, tenemos nada menos que un personaje vinculado al aparato de inteligencia occidental dirigiendo los destinos de los terroristas vestidos con Cascos Blancos. Y ahora hay que ir a por la pasta gansa. Porque estos abnegados voluntaristas sirios que hacen propaganda contra Asad y Rusia no aparecieron espontáneamente, ni por amor al arte de ayudar al prójimo. Los orígenes del capital inicial de 300.000 dólares atribuibles a los Cascos Blancos están en una nebulosa; dice Beeley, para, a continuación, señalar que Los informes son contradictorios pero, no obstante, la información posterior nos lleva a la conclusión de que Reino Unido, los Estados Unidos y la “oposición siria ‘[o Consejo Nacional Sirio, gobierno paralelo financiado por Estados Unidos, Reino Unido y sus aliados] están conectados. El apoyo logístico a los Cascos Blancos ha sido proporcionado por el equipo de respuesta de élite turco de desastres naturales, AKUT.

El dictador turco Erdogan no podía dejar de estar en el ajo humanitarista sirio, al margen de su campaña terrorista en Siria invadiendo (como EEUU) ilegalmente ese territorio árabe. La acción criminal de Turquía está, lamentablemente, siendo tolerada por Rusia y sólo busca perseguir con saña a los kurdos, que no al ISIS como burdamente desinforman los medios controlados. La financiación del terrorismo de corte “humanitario” en Siria es, cómo no, otra maniobra de Ankara. Pero ahora viene lo interesante, según Beeley. Siguiendo el rastro anterior, un monto de 13 millones de dólares fue depositado en las arcas de los Cascos Blancos durante 2013. Los primeros informes sugieren que estas “donaciones” vinieron de los EE.UU, Reino Unido y el Consejo Nacional SIrio con conexiones, también, con la Organización de George Soros en los EE.UU. Otro donante, un clásico del involucionismo, sería, según investigaciones realizadas con posterioridad, la USAID (es decir la pantalla “humanitaria” de la CIA para el “desarrollo internacional”) una importante accionista de la organización Cascos Blancos. Precisamente, un informe de la USAID, de julio de 2015, especifica claramente que han suministrado más de 16 millones de dólares en asistencia a los Cascos Blancos.

Vanessa Beeley es clara y diáfana en este punto a la hora de hablar de la agencia paralela de la CIA, la USAID: El historial de la USAID como organismo dependiente del gobierno de EEUU, es decir de la CIA, utilizada como agente facilitador para un “cambio de régimen” en otros países, está ampliamente documentado. De América del Sur a Ucrania y Oriente Medio, la USAID juega un papel malévolo y destructivo en el desmantelamiento de las naciones soberanas y su reducción a estados vasallos al servicio de la hegemonía occidental, como siempre, todo en nombre de la libertad y la democracia.

Beeley señala que Le Mesurier, el artífice mercenario-espía de la creación de los Cascos Blancos sirios, ha sido retratado como un héroe inconformista en favor del humanitarismo, que milagrosamente estuvo en el lugar correcto (Estambul) y en el momento adecuado, justo cuando surgió la necesidad de crear un equipo de Defensa Civil en Siria, tal vez por casualidad, sólo unos meses antes de que ocurriera el ya famoso y universalmente (a excepción de algunos propagandistas acérrimos) desacreditado ataque con armas químicas en la ciudad de Ghouta, en agosto de 2013, un evento que se ha demostrado, sin lugar a dudas, que fue un ataque de falsa bandera.

Pero Le Mesurier ni estuvo en Estambul anecdóticamente, ni de turista accidental. Más al contrario, todo estaba preparado para ser el gestor de una supuesta organización “humanitaria” que recoge víctimas de la crueldad de las tropas sirio-rusas. El periplo internacional de Le Mesurier como agente imperialista lo relata detalladamente Beeley: Se nos dice que Le Mesurier dejó el ejército británico en 2000 y fue a la ONU como jefe adjunto de la Unidad de Asesoría sobre “Seguridad y Justicia”. Asímismo desempeñó el cargo de Representante Especial de Seguridad de la Secretaría General de la ONU en Kosovo. Su carrera le llevó a Jerusalén, donde trabajó en la aplicación del Acuerdo de Ramallah para, a continuación, ir a Bagdad como asesor especial del ministro iraquí del Interior. Además, en 2005, fue nombrado vicepresidente de Proyectos Especiales de la firma privada de mercenarios Olive Group y en enero de 2008 fue nombrado director de Good Harbour International (empresa de seguridad y servicios estratégicos), ambas con sede en Dubai.

CASCOS BLANCOS DE SIRIA, ONG DE “PODER BLANDO” Y PROPAGANDA DE GUERRA. LOS “REBELDES” (TERRORISTAS) MODERADOS: UN MITO AL DESCUBIERTO

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Falsificadores humanitarios: Foto original de un supuesto ataque de la Fuerza aérea siria publicada el 14 de abril de 2013, antes de ser reciclada por los Cascos Blancos de Siria el 20 ago de 2015.

Vanessa Beeley, en esta segunda parte de su artículo sobre los Cascos Blancos sirios, califica de arma letal de poder blando a la ONG-trampa Cascos Blancos de Siria. Y no le faltan fundamentadas razones por lo anteriormente expuesto y lo que sigue a continuación. Una cita de la activista norteamericana anti-imperialista, Stephanie McMillan, es suficientemente ilustrativa para evidenciar, de nuevo, el papel destructivo que desempeñan las ONG’s hoy día en el mundo: Junto con las invasiones militares y los misioneros, las ONG’s ayudan a abrir una grieta, como nueces maduras, en los países donde están presentes, allanando el camino para la intensificación de la explotación y extracción de recursos naturales”. De este modo, señala Beeley El complejo de ONG’s “de poder blando” son ahora una de las fuerzas globales más destructivas que existen. Se emplean como una interfaz entre la población civil de un país a “invadir” y un gobierno extranjero dispuesto a implementar estructuras económicas o militares colonialistas para aprovecharse de los recursos de cualquier nación, así como promover el menoscabo de su influencia geopolítica. El proceso de democratización, o la ruta hacia un “cambio de régimen”, se ve facilitada por estos empleados del gobierno o “proxies corporativos” encubiertos que, una vez incorporados en una sociedad, se dedicarán a la producción de propaganda que justifique la intervención, ya sea económica, política o militar.

Gran parte de la propaganda sobre Siria y el “conflicto” allí generado es, de hecho, una mitología trazada por agentes de Occidente, creada y diseminada por el complejo de ONGs que trabaja diligentemente sobre el terreno en Siria y, de forma remota, en los laberintos del poder. De esta forma se asegura que un flujo constante de información errónea es continua, sin interrupción, diseñada a medida para alterar la opinión pública sobre la situación en Siria, subraya Beeley. Más o menos lo que ocurrió en Libia, donde una turba de agentes propagandísticos (incluidas las criminales ONGs) deformaron la realidad de la nación árabe hasta el límite de lo falseable que, como todos sabemos, luego dio paso a la agresión militar terrorista contra el país de Gadafi por parte de EEUU y sus aliados imperialistas europeos. Apunta Beeley que Libia, después del golpe de Estado de la OTAN, se está hundiendo más y más en la anarquía, donde los señores de la guerra ocupan el vacío de terror creado por la engañosa intervención de la Alianza Atlántica en 2011.

La financiación de la ONG de los terroristas en Siria, los Cascos Blancos, no es un tema baladí puesto que incluso recibe fondos del propio Ministerio de Asuntos Exteriores británico (como, por otra parte, los recibe el llamado Observatorio Sirio de Desechos Humanos). Siguiendo a Richard Spencer, del Telegraph (medio no adscrito precisamente a la contrainformación): “El Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido es actualmente la mayor fuente de financiación de los Cascos Blancos. Es una ironía que si Gran Bretaña es un “aliado” efectivo de Asad y realiza incursiones aéreas contra el Estado Islámico en Siria, se bombardee a los terroristas y luego tengamos que pagar a los Cascos Blancos por rescatar cuerpos sepultados entre los escombros por culpa de nuestras bombas. No resulta sólamente irónico, sino grotesco, pero así se marcan los indecentes límites de la geopolítica mundial en los Estados anglosionistas.

Es importante resaltar que todo lo que rodea a la mitología del Casco Blanco es generada por un aparato de medios de comunicación y de marketing muy sofisticado y deslumbrante, supervisado y conducido, entre otras, por una de las compañías de relaciones públicas de George Soros, llamada Purpose. La recreación del fraudulento mito de los “cascos blancos” sirios goza cada vez más de un muy publicitado “prestigio” que ha sido construido, según Beeley, sobre la base de que los Cascos Blancos son descritos de manera repetitiva como “gente corriente”, en concreto, “panaderos, sastres, ingenieros, farmacéuticos, pintores, carpinteros o estudiantes” y se representan sin descanso como héroes, trabajadores de “milagros”, santos y súper-humanos de una escala comparable a la cima del “Everest”, con la imparcialidad y la neutralidad que se les supone en la zona de conflicto. “Sin armas y sin prejuicios” es su lema, ya que dicen que se sacrifican por el “pueblo sirio”. La realidad es otra muy diferente: los Cascos Blancos de Siria cooperan con los terroristas de Al-Nusra, demonizan siempre al gobierno de Assad, atienden en exclusiva a las presuntas víctimas del Ejército sirio y de Rusia y animan a la intervención extranjera

LOS VÍNCULOS DE LOS CASCOS BLANCOS CON EL GRUPO TERRORISTA AL-NUSRA. MUAWIYA HASSAN AGHA: CASCO BLANCO DE DÍA, TERRORISTA DE NOCHE

Hay toda una biblioteca de imágenes de propaganda sobre los Cascos Blancos que han demostrado estar amañadas, ser falsas o, en el mejor de los casos, inexactas, afirma Beeley, pero quizás la más impactante y más ampliamente publicitada, continua la investigadora, fue el material de archivo de lo que parece ser su participación en una ejecución de Al Nusra de un civil en Hreitan, al norte de Alepo. Esta es quizás una de las acusaciones más concluyente de la connivencia de los Cascos Blancos con el grupo terrorista.

El video de los hechos fue suprimido con celeridad por Youtube, el cual mostraba a un grupo de asesinos yihadistas de Occidente ejecutando a una persona e inmediatamente aparecían los Cascos Blancos para recoger el cadáver. Lo cierto, es que esos trabajadores “humanitarios”, tan imparciales ellos, no hicieron nada para impedir esta ejecución. Más bien todo lo contrario, parecían colaboradores de los terroristas.

Beeley nos recuerda que hay Cascos Blancos con nombre y apellidos que llevan a cabo un no tan sorprendente doble “modus operandi”. Uno de ellos es el terrorista-casco blanco Muawiya Hassan Agha. Parece que Agha, dice Beeley, juega un doble papel en el conflicto de Siria, casco blanco durante el día, y terrorista armado de Al Nusra por la noche. Se le puede ver en su propia página de Twitter posando a bordo de un tanque de Al Nusra, pistola en mano. Este es un caso muy claro en que la línea de demarcación entre un mercenario terrorista armado y un desarmado humanitarista siendo algo más que borrosa.

Un último ejemplo de la propaganda favorable, teñida de manipulación, hacia los Cascos Blancos que refiere Beeley: “Los Cascos Blancos afirmaron haber rescatado a un soldado del Ejército Árabe Sirio. En realidad, fue capturado por los terroristas de Al Nusra 10 días antes. En la versión de Al Nusra, este soldado se describe como un “cerdo chiíta” y fue probablemente ejecutado sumariamente como apóstata, según la doctrina wahabí. Es difícil de imaginar que los Cascos Blancos lo rescataran a menos que, por supuesto, desenterraran su cuerpo con fines publicitarios “.

Y de Falsimedia…qué se puede decir a estas alturas…otra cosa que no sea una desvergüenza tras otra, glosando olímpicamente a estos héroes-criminales de hojalata con casco blanco tal y como quieren los agresores terroristas que financian a esta sucursal de Al-Nusra-AlQaeda-ISIS. Se puede leer en ELPAISIS lo siguiente Los ‘cascos blancos’ que salvan vidas entre los escombros en Siria. Y, a continuación, alucinen con este campeón del “agit-prop” español: Héroes consagrados por aclamo popular, son la única defensa de la que disponen los civiles contra el arma más devastadora de la guerra: las bombas. Desde su creación en marzo de 2013, alegan neutralidad política y claman haber salvado 56.000 vidas de los bombardeos de la aviación siria y más recientemente de la rusa. Espera…según la activista Vanessa Beeley a los cascos blancos no les conoce la mayor parte de la población siria y, a pesar de que alegan neutralidad política, sólo salvan vidas de los que son bombardeados por Al Asad y Putin. De los civiles muertos por los terroristas o la Coalición internacional de las multinacionales…la amnesia es total, casi tanta como la de otra ONG de Washington, Amnistía Internacional.

Pero no sólo eso, sino que los terroristas de casco blanco se erigen también en “informadores” fabricando las más burdas mentiras, al estilo de su colega de fechorías mediáticas, el OSDH de Londres. Baste un ejemplo. Es conocido que los Cascos Blancos sólo operan como equipos de rescate en las zonas controladas por los terroristas que dirige Occidente, mal llamados “rebeldes”. Hace un mes la rama “humanitaria” de Al-Nusra-EI-AlQaeda denunció un ataque con gases tóxicos perpetrado, falsamente, por un helicóptero de Rusia cerca del lugar donde otro aparato del ejército de ese país que transportaba ayuda humanitaria fue derribado (muriendo sus cinco ocupantes). Por supuesto, huelga decir que los Cascos Blancos no fueron a recoger los cadáveres de la tripulación rusa, sino que sus compañeros terroristas patearon y arrastaron los cuerpos de los soldados rusos a placer.

Los medios progres no podían faltar a la cita de las flores y elogios ditirámbicos hacia los “white helmets”. En Rebelion, otro viejo conocido que ha hecho de las suyas con las “roboluciones” árabes y la lucha terrorista de los “rebeldes” sirios, son firmes partidarios de la “insurgencia” yihadista y su brazo “humanitario” Cascos Blancos. En este sentido, el site trotskista ha hecho publicidad gratuita para los humanitarios de Al Nusra. Así, se puede leer, con carga “emotiva” incluida, en una de sus noticias: Llamamiento urgente de los Cascos Blancos (Defensa Civil Siria). Esta noche, en el momento en que os disponéis a acostaros, los helicópteros del régimen sirio han lanzado más de 40 bombas de barril, enterrando a familias enteras entre los escombros de sus hogares. Atrapados en la oscuridad, la gente sólo tiene una esperanza: que los Cascos Blancos les encuentren y les saquen de allí. Las bombas de barril son las que lleva en su cabeza el mentor político de Progremos, Santiago Alba Rico, filósofo-califa de Al-Nusra y la OTAN.

Sería eterno citar la infinidad de medios corporativos favorables al candoroso y abnegado esfuerzo de la ONG terrorista de Occidente en Siria. El problema es que, como decía un lector de ELMUNDO, un medio acólito total de Washington y el sionismo, de este fairy tale (cuento de hadas) podría deducirse que la guerra de Siria consiste en el exterminio de la población civil por el malvado Assad con el apoyo de esos rusos monstruosos. En el lado de los “buenos” están estos muchachos de casco blanco apoyados por los campeones de siempre: yanquis, ingleses, franceses, daneses, etc… O sea, la OTAN. Una vez más, Occidente contra “el mal“… A Marvel le encantan estos guiones. Le ha quedado un relato de lo más cotizable en Hollywood. No sé a qué espera.

Quizás espere a que el frente terrorista-humanitario de Siria sea, muy probablemente, recompensado este año con ese devaluado y político premio denominado Nobel de la Paz. Si se lo dieron al “pacificador” Obama, artífice junto a la enferma mental Hillary Clinton del Holocausto sirio…..por qué no iban a dárselo a uno de sus más publicitados mercenarios “humanitaristas”.

Traducción VANESSA BEELEY: URANIAENBERLIN

https://berlinconfidencial.com/2016/08/26/conozca-a-los-cascos-blancos-sirios-la-franquicia-humanitaria-de-los-terroristas-que-apoya-occidente/

 

______usa__guerra imperialista

EEUU y sus aliados del crimen contra Siria y el mundo: el montaje terrorista de los Cascos Blancos

 

Pronto han asomado las veleidades militaristas de carnicero global del nuevo jeque imperialista de Gringolandia, Donald Trump. Utilizando nuevamente la patraña infame de un supuesto ataque con armas químicas por parte del Ejército árabe sirio contra la población de la localidad de Idlib, EEUU ha vuelto a hacer lo que mejor le define como voraz depredador imperialista: agredir a otros países para hacerse con el botín de sus sucios objetivos geopolíticos. Ya sucedió en el pasado donde el imperio utilizó falsas banderas como el incidente del Golfo de Tomkin (Vietnam), el atentado a la discoteca La Belle (Berlín Oc.) que provocó posteriormente el bombardeo de Libia, la invasión-genocidio de Irak con las fabuladas “armas de destrucción masiva”, los autoatentados del 11-s, la agresión a Libia para deponer a Gadafi o esta farsa sangrienta de Siria donde Occidente está perpetrando un holocausto de mentiras y crímenes masivos no conocidos en décadas.

El recurrente uso de la utilización de “armas químicas” para señalar a los enemigos del imperialismo (particularmente, Siria) es una táctica marrullera pero sobre todo criminal que conlleva resultados sobre el terreno devastadores, tanto para la verdad como, fundamentalmente, para las vidas humanas, potenciales víctimas de una agresión militar de los globalistas. El más que probable falso ataque con armas químicas contra la población civil de Idlib es una fabricación vergonzosa que consta de las habituales mentiras urdidas por el eje euro-americano-sionista, diseminadas conscientemente por sus medios de desinformación y propaganda como una realidad atribuible al “régimen” sirio. La realidad inocultable del “affaire” de las “armas químicas” en Idlib es que resulta fácticamente imposible que Bashar Al Asad hubiera dado orden de aniquilar a su población con gases sarín sabiendo que se iba a encontrar con los matones mundiales a la vuelta de la esquina. Es un planteamiento aberrante, pero que ha circulado ampliamente por las pocilgas de Falsimedia, como era de prever, a ver si cuela entre los menos informados (que cada vez son menos).

Según Gordon Duff, editor senior de Veterans Today, asociaciones médicas suecas señalan que los cascos blancos asesinaron a niños utilizando falsos videos del ataque con gas a Idlib en contraposición a la fraudulenta versión oficial que nos dice que el “régimen” de Asad fue el autor de la supuesta masacre. Porque hay que convenir que aquí todo es posible…menos creerse la estafa proporcionada por Occidente y sus corifeos mediáticos. Las “pruebas” oficiales del ataque químico para desencadenar la agresión de EEUU a Siria han provenido de…los Cascos Blancos sirios, la afamada y siniestra organización humanitaria-terrorista de los “combatientes” de Al-Nusra (expertos en acumular armas químicas para utilizarlas contra los civiles) que se ha destacado por realizar montajes (repetidos) con niños que han resultado ser falsas víctimas de las bombas de Asad, aunque también algunos hablan de que los asesinan directamente, como veremos luego.

ASESINADO POR LOS CASCOS BLANCOS SIRIOS

Los llamados Cascos Blancos, de los que hice una amplia reseña hace un tiempo, están controlados totalmente por la CIA y el Reino Unido y, es sabido, operan siempre en territorio controlado por los degollacabezas que financian y arman EEUU, la OTAN, Turquía e Israel. Los Cascos blancos, afirma Duff, han recibido hasta 100 millones de dólares de la CIA y el Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino Unido. El asesinato y comercio con los niños es su ocupación y comparten sede con la Inteligencia Turca en la localidad de Gaziantep. Esta organización más que Defensa civil son “escuadrones de la muerte”. Perfecta definición para esta banda de criminales.

Hablando del régimen homicida turco…se ha quitado rápidamente el disfraz (decían que buscaba la “paz” para Siria al lado de Rusia e Irán) aplaudiendo a rabiar la agresión del amo americano (al igual que el gran asesino pansionista Netanyahu) y erigiéndose nada menos que en el supervisor del publicitado ataque o falsa bandera del gas sarín, autoencomendándose el régimen turco la realización de labores forenses sobre los supuestos cuerpos objeto del bombardeo “tóxico”. Otro fraude perverso más que añadir al montaje de los Cascos Blancos. Hay que recordar que el dictador Erdogan siempre comerció con el ISIS-CIA y trasladó terroristas a territorio sirio para impulsar la guerra de terror contra Damasco, según las directrices marcadas desde Washington. Turquía, por tanto, es y será un actor principal en la estrategia occidental de arrasar Siria.

Lo cierto es que los terroristas “han vuelto a crear un escenario de falsa bandera parecido al ataque con armas químicas de Ghouta en 2013, en el que el Ejército sirio fue acusado de utilizar armas de destrucción masiva justo el mismo día que los inspectores de armas de las Naciones Unidas llegaron a Damasco”. La planificación de la trama para implicar a Siria en el uso de armas químicas “contra su propia población” se tuvo que urdir conjuntamente en Washington, Tel-Aviv y Londres. La narrativa, no hace falta decir, es igual de grotesca que la que emplearon para el Irak de Sadam Hussein o el otro evento “químico” que ocurrió en Ghouta.

La desfalsificación del burdo aparataje del “ataque químico” lo han evidenciado unos médicos suecos. Según cita Gordon Duff en VT: médicos suecos por los derechos humanos (swedhr.org) analizaron los videos del ataque y el rescate de las víctimas después de un supuesto bombardeo de las fuerzas del gobierno sirio. Los médicos descubrieron que los videos fueron falsificados e incluso se escuchaban instrucciones para una puesta en escena, mientras que el supuesto “rescate” de cuerpos en realidad se trató de un asesinato. A primera vista parecía que el niño que aparecía en video de los Cascos Blancos estaba muerto. Sin embargo, después de una investigación más amplia, nuestro equipo comprobó que el niño estaba inconsciente por una sobredosis de opiáceos. El video muestra al niño recibiendo inyecciones en su pecho, tal vez en el área del corazón  y finalmente es asesinado mientras se le está administrando una inyección de adrenalina que claramente se ve que es falsa. Esto fue un asesinato.

Las pruebas de los médicos suecos son concluyentes para descabezar la farsa orquestada por los terroristas de casco blanco (pantomima que ha servido, una vez más, para que el imperialismo ataque directamente a otro país). Cito algunas de esas conclusiones:

  • Lo más revelador del video sobre el niño-víctima mostrado por los Cascos Blancos son las falsas inyecciones, repetidas, de adrenalina, supuestamente aplicadas en su corazón. El personal médico, y creo que con seguridad podemos llamar los actores presentes en este momento, no pudo empujar el émbolo sobre la aguja. Por lo tanto, el contenido de la jeringa nunca fue inyectado como es claramente visible en el propio video.

  • El diagnóstico que se percibe, por un equipo de expertos médicos, basado en lo observado en el video, indica que el niño habría sido inyectado con opiáceos y probablemente estaba muriendo en ese momento de una sobredosis. No hay evidencia de que haya sido objeto de otro agente, químico o de otro tipo.

  • Ninguno de los niños que aparecen en los videos mostró ningún signo de ser víctima de un ataque químico.

  • Está claro que la inyección falsa con una aguja administrada a través de los puntos de sutura asesinó al niño del video. Esta fue una matanza intencional organizada para aparecer como que se le estaba suministrando un tratamiento médico.

  • Detrás de la traducción falsa de los videos, se realizaron instrucciones escénicas para colocar al niño frente el vídeo, no para darle tratamiento médico.

Señala la organización de médicos suecos que el presidente de dicha asociación, Marcello Ferrada de Noli, publicó a principios de marzo de 2017 un artículo con un análisis demoledor sobre el modus operandi de los criminales de casco blanco: “Médicos suecos para los derechos humanos: acerca de los vídeos de los Cascos blancos, manipulación macabra de niños muertos y escenificación. Ataque de armas químicas para justificar una “zona de exclusión aérea” en Siria “.

La novedad, si así puede llamarse, de las conclusiones de los médicos suecos del SWEDHR es que esta vez los niños “rescatados casi moribundos” del “gas sarín” por los Cascos Blancos fueron asesinados por estos últimos en vez de utilizarlos como hacían habitualmente, es decir, usándolos como actores de crisis o atrezzo. Como apunta Mimi Al Laham Los Cascos Blancos filmaron gran parte de las imágenes que fueron publicitadas como ataque químico. Los Cascos Blancos han sido conocidos por haber filmado videos con falsas operaciones de “rescate” en el pasado. Sin embargo, esta vez parece que los niños fueron efectivamente asesinados para la realización de esta “campaña mediática”. Se sabe que 250 personas fueron secuestradas por Al-Qaeda la semana pasada en la cercana ciudad de Hama, que es el mismo número que corresponde al actual de muertos y civiles heridos.

De las manoseadas “armas químicas” Laham cita incluso al periodista Seymour Hersch, quién ya habló de que informes de inteligencia mostraban a rebeldes contrabandeando armas químicas procedentes de Libia las cuales eran enviadas hacia Turquía con la aprobación de Hillary Clinton.

Demasiado evidente, demasiado revelador, demasiado repugnante como para no afirmar que estamos en manos de unos psicópatas globalistas que en nada envidiarían a sus mentores del III Reich.

DESPUÉS DE LA AGRESIÓN IMPERIAL LLEGA LA DISTRACCIÓN MASIVA DE GLADIO B EN ESTOCOLMO

Ya saben, se ha producido otro tongo más del terrorismo de falsa bandera en Europa. Esta vez la ponzoña globalista se ha ido a un país nórdico, Suecia (otra vieja conocida de Gladio –Olof Palme-), donde sus protegidos del ISIS (más exactamente zombies amaestrados o chivos expiatorios de libro) han vuelto a “actuar” con la misma “técnica” rocambolesca-chapucera de utilizar un camión con el que van embistiendo al personal normal y corriente en una calle cualquiera, con un resultado siempre dramático de muertos y heridos. Qué “extraño” verdad…nunca esos “crudos” y “sádicos” “islamistas” (solitarios o no) han atentado contra un centro de poder político, militar o de inteligencia de Occidente a los que siempre sortean con extraordinaria habilidad…Es más, tienen predilección por atacar a los países que les dan armas y dinero, los que están bombardeando al ejército de Asad, su “enemigo” jurado número uno.

En fín, que no me voy a detener con esta nueva chirigota despreciable del Gladio B. Pero…¿recuerdan el asesinato del embajador ruso en Ankara y el atentado de Berlín coincidentes en el tiempo? Más o menos Siria y Estocolmo vienen a ser lo mismo. La misma basura criminal, el mismo ritual utilizado en anteriores atentados de falsa bandera, la misma estrategia de tensión y calculada maniobra de distracción…..y, también,…más carne para las fieras.

https://berlinconfidencial.com/2017/04/08/eeuu-y-sus-aliados-del-crimen-contra-siria-y-el-mundo-el-montaje-terrorista-de-los-cascos-blancos/

 

____________disfrazados______White_Helmets_Terrorists_co

terroristas disfrazados de ONG


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