Andalucia_Resistir con alegría: el derecho y la obligación del Coño Insumiso

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Resistir con alegría: el derecho y la obligación del Coño Insumiso

Antonia Ceballos Cuadrado 18/05/2019

El pasado 1 de mayo, las calles de Sevilla volvieron a acoger la manifestación del Coño Insumiso, con apoyo de organizaciones de toda España. Cinco años después de la manifestación original por la que tres mujeres, que no participaron en la organización y que fueron escogidas al azar e identificadas en los vídeos de la acción, fueron imputadas. El próximo 3 de octubre se celebra al fin el juicio, pero la espera está llena de resiliencia y feminismo como en la jornada de convivencia prevista para el próximo sábado, 18 de mayo. Hablamos con Antonia Ávalos, una de las tres imputadas.

“Yo creo que lo que sienten ellos como un sacrilegio es este atrevimiento y esta herejía de haber empleado nuestro cuerpo como un dispositivo en contra de un discurso patriarcal, machista, y decir este es mi cuerpo y mi coño es un símbolo de libertad, de elección, de emancipación, de placer, de locura, de todos los adjetivos que le queramos poner y de todos los deseos y los sueños que tenemos durante siglos de opresión y donde se veía el cuerpo y la vagina o el coño de una mujer como el origen de todos los pecados”. La que nos cuenta esto es Antonia Avalos, de 56 años, presidenta de la asociación Mujeres Supervivientes de Violencias de Género, y una de las tres imputadas por participar en la manifestación del Santo Coño Insumiso y el Santo Entierro de los Derechos Laborales celebrada el 1 de mayo de 2014, en plena efervescencia de las luchas contra la ley del aborto propuesta por Alberto Ruiz Gallardón (PP) que finalmente dimitió ante la fortaleza del movimiento feminista.

Hablamos con ella de aquella lucha, de lo que supuso, de lo que ha venido después y de lo que queda por hacer en una mañana de primavera sevillana que parece verano, luminosa como la alegría y la esperanza con la que afronta la lucha y el juicio que tiene pendiente y que (¡al fin!) se celebrará el próximo 3 de octubre. Sin embargo, las nubes negras nos acechan, aunque no las veamos. Esa misma mañana del 14 de mayo en la que compartimos confidencias, risas, cuidados y amor sororo, la asociación responsable de su calvario judicial, la Asociación de Abogados Cristianos, una organización con sede en Valladolid, anuncia  la presentación de una demanda contra la Diputación de Córdoba por la exposición del colectivo Maculadas que cuestiona el año Murillo y su papel en la propaganda anti-mujeres. Esa misma mañana, uno de los cuadros que integran la exposición ha aparecido rajado después de recibir críticas de PP, Ciudadanos y del omnipresente Vox.

El mensaje tanto en 2014 como en 2019 está claro: nuestros coños molestan. “No soportan que nos apropiemos de nuestro cuerpo y de nuestro coño; sienten que nuestro cuerpo no nos pertenece, pertenece a los hombres para ser unas madres abnegadas, sumisas, sacrificadas”, reflexiona Avalos. No en vano, nosotras somos hoy más fuertes que en 2014, pero la derecha misógina también se ha rearmado. “La primera conquista que hemos hecho las mujeres con la que se han sentido muy desafiados es la conquista de nuestro cuerpo”, explica Avalos con esa dulzura y esa firmeza con la que defiende las cosas en las que cree, y “eso les ha generado al patriarcado, a la derecha y a las religiones una respuesta muy virulenta de misoginia y de rearmarse con odio en contra de los derechos conquistados”.

Por los derechos de todas

Este 1 de mayo, las feministas de Sevilla, con apoyo de mujeres de otros puntos de España como Málaga, Cáceres, Madrid o Palencia, gracias al soporte económico de la Fundación Calala, volvieron a pasear sus coños insumisos por las calles de la capital andaluza para reivindicar lo mismo que hace 5 años: “los derechos sexuales y reproductivos, el derecho a un empleo digno, en contra de la brecha salarial, por una vivienda, contra los asesinatos machistas”. Reivindicaciones que no tienen nada que ver con la fe, sino con la justicia social.

Y lo hicieron porque era un derecho, pero ante todo era una obligación. “Teníamos que volver a salir este uno de mayo porque los derechos la única forma en que se conquistan, que se pueden hacer leyes, es en las calles, es luchando”, recuerda Avalos. Esta nueva manifestación “era volver a reivindicar ese derecho de salir, de ser sujetos políticos y nuestra obligación, por supuesto, porque es como el mensaje frente a la ciudadanía, las mujeres jóvenes, las feministas, que tenemos que seguir poniendo el cuerpo, el corazón y la rebeldía y nuestras voces en esta lucha, que no nos hemos rendido, que no nos vamos a rendir”.

El próximo sábado, 18 de mayo, siguen en la lucha con una convivencia que arranca a las 12 de la mañana y que se prolongará hasta la noche porque, como dice Avalos, “si nos vencen a nosotras es vencer a una parte de la ciudadanía que somos las mujeres”. Y no están dispuestas a eso.

Represión y criminalización de la lucha

Avalos no participó en la organización de la movilización de 2014; sin embargo, es una de las tres imputadas en una causa que fue archivada y reabierta. La asociación de Abogados Cristianos, con sede en Valladolid, denunció en Madrid unos hechos ocurridos en Málaga y Sevilla y fruto de aquello tres mujeres, elegidas al azar de entre las participantes en una movilización en la que hubo un fuerte dispositivo policial, pero ninguna identificación, fueron imputadas. “Sin conocernos y sin haber ellos presenciado nada de la manifestación y desconocer que todas nuestras reivindicaciones son políticas, sociales y legítimas y tienen que ver con las mujeres, sus derechos o nuestras opresiones. Suena rocambolesco, pero realmente tiene la lógica de la represión y de la criminalización”, nos cuenta Avalos.

Desde la Red de Apoyo que se creó se habló de la existencia de listas negras en la Brigada de Información de la Policía Nacional. “Como habíamos estado participando en el movimiento en contra de la ley del aborto cogieron a una chica joven universitaria, a una chica anarquista española y a una mujer mayor inmigrante, como los tres perfiles, para castigarnos, criminalizarnos y como  ejemplo de que esto que nos atrevimos a hacer tenía consecuencias y tenía un castigo”, cree Avalos, “porque no encuentro otra razón de cómo pueden saber que esta que está por ahí bailando corresponde a este nombre si no nos identificaron y no me conocían ni a mí ni a mis compañeras de nada la policía”.

Desde entonces, han pasado cinco largos años de justicia patriarcal, en un proceso en el que la Fiscalía, que nos representa a todas, tomó el relevó de la acusación cuando los abogados cristianos no quisieron abonar la fianza para seguir como acusación particular. Le preguntamos si considera que ese hecho lanza el mensaje de que el Estado está en contra de las mujeres y responde sin vacilar: “Sí, por supuesto, el Estado está en contra de las mujeres y esa justicia que nunca llega a nuestras vidas. Esa justicia que es para los hombres y para los jueces y para la gente de poder”. Además, denuncia que la Fiscalía “incorpora un nuevo delito que es que nosotras dudamos del dogma de la virginidad de la Virgen María” y nos devuelve la pregunta “un Estado aconfesional, ¿cómo puede recriminarnos que no creamos en ese dogma?”.

El 8M, la explosión de la rebeldía

La manifestación de este 1 de mayo ha sido mucho más numerosa que la de 2014 y es que, desde entonces, el feminismo ha dado saltos de gigante en nuestro país. El tren de la libertad y el 7N abrieron un camino imparable de diálogo intergeneracional, considera Avalos, “y ya con lo del 8M vimos una explosión de feminismo, de rebeldía, de discursos, de reivindicaciones, de nuevas formas de estar en las calles, pero también de cuestionarnos nuestra vida íntima, privada, las formas de amar, de ser, de estar en el mundo, de hacer política, de cuestionar al Estado, de reclamarle a los hombres también…”.

Avalos, que se reivindica como mujer migrante “porque no todas las mujeres tenemos los mismos derechos y eso lo quiero dejar claro por mí y por todas, las mujeres empleadas del hogar, todas las hermanas que no tienen papeles, las que son explotadas”, cree que la movilización de 2014 fue posible gracias a las protestas contra la ley Gallardón. “Eran también tiempos fuertes de la crisis económica, pero se conjugan desde mi punto de vista muchas condiciones económicas, políticas, ideológicas, culturales, las nuevas generaciones que hacen posible que esta manifestación sea como una síntesis de todo ese hartazgo, de todos esos deseos de justicia social, de tener mejor calidad de vida y en ese contexto surge y, por eso, es tan impactante”, señala. Además, “con este nuevo discurso de apropiarnos de nuestro cuerpo, de nuestro coño” algo que considera como “una gran revolución dentro del feminismo”, el hecho de “utilizar una estrategia de lucha que pone en jaque al sistema patriarcal en su conjunto que se sustenta, desde mi punto de vista, en la explotación de los cuerpos de las mujeres”.

Frente al miedo, el amor

Sin embargo, los costes personales no son una cuestión menor. “A mí me ha generado sufrimiento, soledad también, miedo”, narra Avalos. “Cuando yo fui imputada por primera vez no tenía papeles y el pensar que me expulsaran del país o cualquier otra consecuencia me daba terror porque es como una persona tan pequeñita frente al poder del Estado y frente al poder de una asociación que tiene muchos recursos económicos y mucho odio hacia nosotras, hacia las mujeres, que las consecuencias yo no las podía medir y que me daba miedo no volver a ver a mi hija porque mi hija vive aquí y está estudiando, me daba mucho miedo. Y sí, te sientes vulnerable, triste”, confiesa.

El riesgo de la autocensura siempre está ahí, “el peor riesgo de la represión es cuando tú interiorizas tanto ese miedo que ya no necesitas los censores externos sino que tú solita te controlas qué decir y qué no decir porque sabes que van a venir a por ti”. Pero, ella es puro poderío y resiliencia y no se deja vencer tan fácilmente: “Yo, pese a eso, que mis hijos también tienen miedo y me dicen “mamá, ya no sigas cosas en facebook, por favor, que tal y que cual”, no te digo que no tengo miedo, pero siempre me debato entre el miedo y mi deseo de libertad y mi rebeldía y yo creo que lo que me hace sujeto y persona y tener dignidad es no acallar mi voz para siempre”.

Su pena de banquillo ya está a punto de terminar, una pena que te mantiene en la angustia de la espera y que ella ha combatido con amor. “Las mentiras por más grandes que fueran no pueden contra esa verdad tan pequeña, pero tan potente que es el amor y vivir la vida y apostar a la vida”, nos dice. El 3 de octubre se cierra una etapa, pero Avalos sabe que no será la última: “Si ellos ganan nosotras vamos a recurrir y sabemos que si nosotras ganamos, ellos van a recurrir; pero a continuar con la lucha. Esa convicción está en mi corazón y en mi pensamiento y en mis compañeras también”; por eso, afronta el juicio “con esperanza, con dignidad y con resistencia y desde el feminismo”.

Porque Antonia Avalos lleva tatuado en su piel como con tinta invisible los versos de Benedetti y defiende la alegría como una trinchera. “La alegría es un acto de resistencia, de creatividad, de libertad”. Y eso, con todas las dificultades, a Antonia y a su coño insumiso no se lo quita nadie.

 

fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/resistir-con-alegria-el-derecho-y-la-obligacion-del-cono-insumiso

otros enlaces relacionados:

https://www.publico.es/politica/feminismo-cono-insumiso-retorna-calles-sevilla-1-mayo.html

https://www.vice.com/es/article/a3xvbe/cono-insumiso-sevilla-1-de-mayo-2019-fotos

http://www.feministas.org/apoyo-al-cono-insumiso-de-sevilla.html


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