Argentina: Las PASO de los cómplices

Argentina: Las PASO de los cómplices

Por Alfredo Grande
   

(APe) 22 Agosto 2019

 

La herramienta electoral fue vaciada de sentido. En la mayoría de los casos, funcionó como una mega encuesta. Con la ventaja de ser obligatoria. Con la desventaja de ser carísima. En vez de contestar a la monotonía de un encuestador real o electrónico, o el fastidio de cortar bruscamente porque se esperaba otra llamada, en las PASO el senticomún de la gente se amplificó por pertenecer al alucinatorio político social de la “demos gracias” burguesa. No peco de escéptico, simplemente porque no creo en el pecado.

Hace años que considero a la representación tal como está constitucionalmente planteada, como la mayor estafa mejor planeada. Ojalá el fraude tan temido fuera solamente electrónico. El mayor fraude es político y cultural. No es en vano que se insiste en que no nos van a defraudar. Pues mal. Las PASO, siguiendo esa siempre vigente ley de la dialéctica del salto de lo cuantitativo a lo cualitativo, se transformaron en un acontecimiento.

El acontecimiento conmueve el horizonte de lo posible. La imposibilidad de ayer, es lo posible de hoy. El acontecimiento fue que las PASO pasaron a ser un plebiscito opositor al oficialismo. Entonces aparece una formidable operación de anulación del acontecimiento. Una esterilización. Su congelamiento. Eso fue lo que pasó en el 2001, donde la pueblada del “que se vayan todos” terminó frizada en “que se queden casi todos” Y entonces aparece nuevamente Felipe Solá, como si fuera un demócrata. Facilitador de Monsanto y de la masacre del puente Pueyrredón. A pesar de Julio Grondona, no todo pasa. Neutralizar el acontecimiento es una de las tantas gestiones de la cultura represora. Por eso invocan la legalidad, mientras congelan la legitimidad.

 

 

En Argentina, donde se producen alimentos para dar de comer a cientos de millones de personas, el 62,5% de los niños y las niñas es pobre. En el país de las espigas de oro, más de 8 millones de chicos viven en la pobreza y la mitad de ellos pasa hambre. Sólo en la Ciudad de Buenos Aires, 7 niños mueren por día antes de su primer cumpleaños. En Cuba, la tasa de mortalidad infantil es de cinco por mil. (Por Inés Hayes. AnnurTV)”.

Congelar el acontecimiento implica que hasta el 10 de diciembre habrá más sufrimiento, desesperación, tristezas, humillaciones, injusticias, asesinatos, e incluso algunos episodios de guerra civil por goteo. Y después del 10 de diciembre también. Con el riesgo de que tanta frustración acumulada estalle con varios días de furia. No quiero negar que ese riesgo sea mi deseo.

Alguna vez el periodista Enrique Vázquez escribió en la revista Humor sobre “la impaciencia desestabilizadora”. Contestaba a otro artículo del “gordo” Soriano. Para Vázquez, toda exigencia al comienzo de la presidencia de Raúl Alfonsín, era desestabilizadora. Como dice el tango, la historia vuelve a repetirse, aunque no se trate de ninguna muñequita dulce y rubia. El tango se llama “Por la vuelta” y algo de eso tiene este momento. “Volveremos” sería la versión actual. Pero no creo que sea el mismo amor y tampoco la misma lluvia. No estamos en una crisis, sino que transitamos una catástrofe. De la crisis hay vuelta atrás. De la catástrofe no hay retorno. Se quemaron las naves. Y las reservas del Banco Central.

Es el momento de más, pero no ya de lo mismo. El macrismo, nombre local del capitalismo financiero transnacionalizado, llegó para quedarse. El reformismo socialdemócrata, socialcristiano, incluso el populismo nacional, ya no son antídotos suficientes. Los gerenciamientos, las representaciones, las delegaciones de poder, los mesianismos personalistas, nada de eso servirá para nuestra segunda independencia.

 

Creo que una contradicción insoluble en este momento es: una situación objetiva de colapso total del modo de producción capitalista, que ya no puede ponerse la careta de serio y una situación subjetiva de sometimiento y veneración hacia aquellas aguas que trajeron estos lodos y estos tóxicos.

El mandato constitucional debe ser subvertido. Robarle meses de presidencia es una medida de seguridad y salud pública. El acontecimiento no debe ser anestesiado. Mucho dolor y mucho sufrimiento pueden ser mitigados, y quizá evitados. Que un anciano sea asesinado por los patovicas de Coto no es una anécdota. Es un analizador. De eso que denominé guerra civil por goteo. Distintas formas de ejércitos bestiales contra población civil indefensa.

No sólo el Amazonas está ardiendo. La Argentina está también en llamas. Exigir la renuncia, forzarla si es necesario, llamar a la desobediencia civil, ocupar espacios públicos, todo es necesario, aunque nada aislado sea suficiente. Entonces veremos si las PASO es de los cómplices. Porque la partidocracia, el empresariado parásito, los sindicatos patronales, han sido baluartes para defender o atacar muy tibiamente lo que ahora se rechaza en este inesperado plebiscito. ¿Alguna vez será vinculante? ¿Tendremos revocación de mandatos? O habrá que seguir tolerando a otro 004 con licencia para gobersinar?

Al calor de lo revolucionario, el congelamiento político será, más temprano que tarde, algo para recordar y para, ahora sí, nunca más repetir.

 


About this entry