Uruguay_Suecia: En memoria del Compañero Ricardo Collazo

enviado por Nestor Durante <rana059@gmail.com>
24 abril 2021

Por Ricardo

De Henry Engler

Ricardo Collazo, tupamaro y revolucionario cantor como él se definía, y compañero cabal, pasó 13 años recluído en el Penal de Libertad.
Ahora se nos fué de viaje por el Universo. Cuando vine a Suecia, me encontré con él y anduvimos cantando juntos. Yo realicé traducciones del sueco al español de dos de los más grandes músicos suecos.
Dos rebeldes de oro: Mikael Wiehe y Björn Afzelius.
Una vez que las traducciones estuvieron prontas, Mikael eligió
algunas de las más clásicas y entonces me proporcionó la banda
original de ellas.
Entonces hablé con Ricardo y nos dimos a la tarea de grabar
esas notables canciones en español, sustituyendo las voces de
Mikael y Björn por las nuestras. Cuando ustedes escuchen este
disco casi desconocido, creo que van a sentir emoción.
Hay temas que conmueven mucho.
Además de recordar a Victor Jara, el tema La Noche, sacude por
la muerte de Olof Palme.
Y cuando escuchen “Las voces que Vendrán” estoy seguro que van a recibir directamente el mensaje que nos deja Ricardo Collazo y su presencia en este momento.
Vaya mi homenaje más sentido a este luchador social, revolucionario cantor!

Hasta Siempre queridísimo!

Canciones de Mikael Wiehe por Henry Engler y Ricardo Collazo

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En memoria de Ricardo ‘Petrolero’ Collazo: “Vengo de una familia de guitarreros y cantores”

“Quería avisar a todos que Ricardo falleció”, informó este lunes desde Suecia, Miriam Ansoleaga, esposa del músico y ex integrante del Movimiento de Liberación Nacional (MLN) lacazino, Ricardo Collazo. “Siempre estará con nosotros”. A manera de despedida recordamos esta entrevista que publicamos en 2009.

(Publicada originalmente en diciembre de 2009). El cantautor lacazino Ricardo Collazo, de 65 años, visitó su ciudad natal en coincidencia con los festejos por los 100 años de su declaratoria de pueblo. Recordó el barrio donde se crió como “una maravilla”, y dijo que el “rancho” de Macario Pereira era “como un banco de prueba” para los músicos de aquella época.

Hoy, lejos de los escenarios, “El Petrolero” como lo apodan, pasa sus horas de trabajo en Radio Milenio en Estocolmo, lugar donde se exilió hace más de 30 años junto a su esposa Miriam Ansoleaga (65 años), y sus tres hijas: Pilar, Alejandra y Celia, la única que nació en Suecia.

Por Javier Tairovich

– ¿Dónde y cuándo naciste?

– Nací en la calle 25 de Mayo hace 65 años, en un tiempo en que las casas no estaban numeradas. Ese barrio era una maravilla porque en esa manzana y esa cuadra se concentraban un montón de cosas, desde la cultura y el carnaval hasta el deporte y el campeonato de fútbol de los barrios. Por ejemplo, “Pochilo” con su murga “La Gran Pelota” salía de la casa de mis abuelos que era donde yo vivía, y estaba el “Quique” Vidal que era un fenómeno jugando al fútbol. Recuerdo también a don Alejo Pouy, el padre del “Chupin”, y su familia de pescadores.

– ¿Qué recuerdos de tu infancia vienen a la mente?

– Me acuerdo que era un verde precioso ahí abajo, donde esta el parque de “La Bombonera”. Ahí nosotros habíamos hecho una cancha de fútbol que fue donde se inició el Campeonato de los Barrios. En aquel momento yo era muy chico, tenía 8 o 9 años, pero nosotros éramos la hinchada del barrio.

– ¿Cuáles eran tus amistades por esos años?

– Los hermanos Ramos -Ulises, Néstor, y Henry-, ahora Ulises volvió al barrio; enfrente tenía al Osvaldo y al Luis Sosa; recuerdo también a los hermanos Cervantes -Ramón, Luis, el “Lalo”-, y a los hermanos Bombi que eran terribles jugadores de fútbol. En la esquina vivía el comisario Abella con su familia: me acuerdo de “Tato”, el “Fate” que era un gran músico que terminó tocando en la banda municipal de Montevideo, y el “Nene” que era un trabajador, un obrero de la fábrica textil.

– ¿A qué escuela fuiste?

– Fui a la Nº 105 y tengo unos recuerdos preciosos. El otro día me encontré con Jack Couriel en Montevideo y estuvimos recordando a las maestras. Yo me acuerdo siempre de “Chela” Díaz, que la tomé como referencia para toda mi vida, y del doctor Hugo Dermit (h), que fue una de las victimas de la dictadura y también iba con nosotros a la escuela.

“MI PADRE ME DECÍA QUE ESCUCHARA A EDMUNDO RIVERO, PORQUE ASÍ ME IBA A HACER HOMBRE”

– ¿Cuándo nació tu pasión por la música?

– Yo vengo de una familia de guitarreros y cantores. La gente mayor se acordará de mi tío Ramón Madera, que cantaba, y de mi abuela que era una cantora con guitarra. Cuando fui un poco más grande, tendría 10 u 11 años, recuerdo que mi casa era una de las pocas que tenía tocadiscos, y escuchaba a Edmundo Rivero. Mi padre, que tenía poca educación y poca cultura, me decía que escuchara tangos y a Edmundo Rivero porque así “me iba a hacer hombre”.

– ¿Quiénes eran los músicos del momento?

– En el movimiento cultural del pueblo había viejos y queridos guitarristas y cantores como los hermanos Castrillo, Roberto Cabrera, Gabriel Alcaire, toda gente de guitarra en mano y de tocar largas y prolongadas noches en los boliches.

– ¿Y de ahí mamaste todo?

– Sí, cuando uno va dejando de ser adolescente llega la hora de resolver algunas cosas. Recuerdo que el día que salí por primera vez con mi guitarra -en ese entonces compartía el dúo “Oriental” junto con Macario-, mi abuela me preguntó para dónde iba. “Voy a tal lado, abuela”, le contesté, y me dijo: “tenga presente m’ijo que desde ahora en adelante, cuando salga a la calle con la guitarra en la mano lo van a mirar de otra manera, porque la gente dice y cree que tocar la guitarra y cantar no es ningún trabajo, es cosa del bandidaje”. Era un poco la mentalidad que había en ese momento, y mi abuela me la trasmitía. En ese momento con Macario y conjuntamente con José (Carbajal), Roberto Cabrera, Ramón Páez, Henrry Hernández y su padre, y los hermanos Leal, empezamos a recoger ese legado que los viejos guitarristas del pueblo nos habían dejado.

– ¿Recordás tu primera actuación en público?

– Fue a los 16 o 17 años y sin guitarra -incluso hay una foto con Macario-, un 25 de agosto en la Biblioteca “José Enrique Rodó”. Teníamos unos nervios espantosos porque era la primera ves que íbamos a cantar en publico y nos exponíamos a que la gente valorara lo que hacíamos.

____Urug_Ricardo Collazo

– ¿Las actuaciones eran sólo en Juan Lacaze o ya se salía a otras ciudades?

– Al principio en Juan Lacaze, pero después empezamos a salir por todo el departamento. En una ocasión con el dúo Oriental fuimos con Ramón Páez y Carlos Alcaire en representación de Colonia al primer festival folclórico de Salto. Ahí tuvimos una mención especial con Macario y los demás compañeros también. Al año siguiente salimos segundos, y Ramón (Páez) ganó el concurso. Luego nos empezaron a invitar a programas de radio en Montevideo y comenzamos a tener una vida mas agitada.

– ¿Qué significado tuvo el rancho de Macario?

– El rancho era como un banco de prueba: toda la música que nosotros pensábamos que el Uruguay tenía que ir escuchando, al menos la que se hacía por esta zona. Ahí apareció José (Carbajal) y nos juntábamos y se probaba todo, las canciones, los poemas. Por entonces yo tenía 20 años.

“DESDE SIEMPRE TENDÍ A IDENTIFICARME CON LA LUCHA OBRERA”

– ¿Cómo nació tu vinculación con el MLN-T?

– Desde siempre tendí a identificarme con la lucha obrera, no solamente porque en mi casa eran todos obreros, sino porque además la que después fue mi compañera era también obrera de la textil. Fuimos viendo con algunos compañeros que no era solamente la lucha sindical, que además había que cuestionar el sistema y hacer otras cosas, porque no solamente nuestro país lo pedía y también nuestra gente.

– ¿Después viene tu detención, y posteriormente el exilio?

– Me detuvieron en un enfrentamiento en “El Espinillo”, cerca de Nueva Palmira, donde me hirieron, y herido y todo fui torturado como diez días. No recuerdo bien. Me llevaron en muy mal estado al Hospital Militar; los tipos no me curaron nunca de las heridas que tenía, pero me salvé y de ahí volví detenido al cuartel de Mercedes. Terminando el año 1972 me llevaron al Penal de Libertad donde estuve preso ocho años y tres días. Luego me reencontré con mi pueblo; estuve unos meses y por problemas de persecución nos tuvimos que ir a Brasil donde pedimos asilo en Suecia. En este país he vivido más de 30 años.

– ¿Cómo cambió tu vida en un país desconocido?

– Esencialmente no cambió nada. Lo que aprendí en ese tiempo entre Brasil y Suecia, es que gente como nosotros y pueblos como el nuestro hay por todas partes del mundo, y están dispuestos a ser solidarios por una causa común.

– ¿A qué te dedicaste?

– Enseguida que llegué volví a tocar la guitarra y comencé a participar en actos por la libertad de los presos políticos, el retorno de la democracia y la vuelta de los rehenes al Penal de Libertad, lo que me llevó a viajar por toda Europa. Cuando volvía aprovechaba para estudiar el idioma en Estocolmo donde vivo, y así fuimos sobreviviendo durante todo ese tiempo de la dictadura. De pronto la gente cree que 11 o 12 años no es nada, pero es muchísimo tiempo sobre todo cuando vos te vas y no sabés si vas a volver. Conocí a muchos uruguayos como por ejemplo mi querido amigo y hermano Julio Baraibar, que ahora es ministro de Trabajo. Con él trabajamos juntos más de 20 años por la vuelta de la democracia.

– ¿Qué hacés en la actualidad?

– Trabajo en una radio en un proyecto que iniciamos con Jorge González: él es el director y yo soy el sub-director. La radio transmite entre 40 y 50 horas semanales, desde las 7 de la mañana hasta las 3 de la tarde de lunes a viernes. Yo tengo un programa de música infantil y otro de música folclórica y tango.

– ¿Qué sentís cuando llegás a Uruguay?

– Una emoción muy fuerte. Las dos veces que he venido, en el pasaje de la Aduana ya hay gente como que te reconoce. La última vez uno de los encargados me preguntó: “¿usted es el que canta la canción del pescado fresco?, me gusta mucho y la escucho siempre”.

“LA VUELTA SIEMPRE HA SIDO UN TEMA COMPLICADO Y NUNCA SE DESCARTA”

– ¿Qué representa eso para ti?

– Me siento muy halagado, feliz, reconocido como un uruguayo más, y eso es lo que yo le quiero transmitir a la gente: que tenemos un país maravilloso y una gente espectacular.

– ¿Has pensado en el regreso al país?

– La vuelta siempre ha sido un tema complicado y nunca se descarta. Ha habido masivas pruebas de volver y también de rebotar, porque el tema de la vuelta al Uruguay no se arregla trayendo dinero. Se tiene que solucionar de otra manera: para entender el fenómeno del movimiento social, cultural y lo que es el pueblo, tenés que estar inmerso en esta realidad, no podés hacer aproximaciones desde otro punto.

– ¿Qué depara el futuro para Ricardo Collazo?

– Yo soy un hombre mayor, tengo 65 años, mi vida se va a desarrollar entre mis vueltas regulares al Uruguay y mi retorno a Suecia. Pero siempre la idea es que en algún momento vamos a poder lograr quedarnos definitivamente. Como me decía un amigo: “¿vos no soñás con morir en este pueblo?”, y yo le dije: claro que sí.

fuente:  https://lavozdelaarena.uy/2021/04/en-memoria-de-ricardo-petrolero-collazo-vengo-de-una-familia-de-guitarreros-y-cantores/

enlace relacionado: https://ladiaria.com.uy/colonia/articulo/2021/4/sabalero-y-folclorista-politico-fallecio-el-musico-coloniense-ricardo-petrolero-collazo/

___Urug_Cro Ricardo Collazo


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